Deuda externa de Colombia arrancó el año
al alza; sector público lideró el incremento
El saldo de las obligaciones externas del país se ubicó en US$253.168 millones en el primer mes del año.
En enero de 2026, la deuda externa total de Colombia escaló al 55,2 % del PIB, esto es 1,4 puntos porcentuales (pp) superior a la registrada el mes anterior (53,8 %), según cifras preliminares del Banco de la República. Se trata de un nivel que no se veía desde mayo de 2024.
De hecho, el saldo de las obligaciones externas del país se ubicó en US$253.168 millones en el primer mes del año, lo que representa un aumento de US$6.368 millones frente a los US$246.801 millones reportados en diciembre de 2025.
Deuda externa de Colombia arrancó el año al alza; sector público lideró el incremento
La deuda que los residentes colombianos adquieren en otros países, tanto expresada en términos de PIB como en dólares, mostró aumentos en los dos sectores de la economía en que se clasifica.
En primer lugar, la deuda del sector público, aumentó 1,1 pp en enero, tras pasar del 33,3 % del PIB al 34,4 %, lo que significó moverse de US$152.747 millones a US$157.833 millones en un mes, esto es un 3,3 % más.
El informe del banco central también revela que los intereses de la deuda del sector público se incrementaron de manera importante, al pasar de US$471 millones a US$938 millones en solo un mes.
Según las estadísticas, el Gobierno general se endeudó principalmente en el largo plazo con el exterior, vía títulos (US$84.503 millones), durante el primer mes del año.
Deuda externa de Colombia arrancó el año al alza; sector público lideró el incremento
Por otra parte, el endeudamiento externo del sector privado retomó su senda ascendente, tras la reducción vista en diciembre, y llegó a representar el 20,8 % del PIB al cierre de 2025, 30 puntos básicos (pb) más que en diciembre (20,5 %).
Así, el saldo en dólares aumentó en US$1.282 millones desde los US$94.054 millones hasta US$95.336 millones, la mayoría de ellos puestos en largo plazo (65 %).
En este caso, a intereses corresponden US$342 millones en enero, una cifra apenas inferior a los US$341 millones de diciembre del año pasado.
Fuente: Valora
Brent roza US$100 por bloqueo de EE. UU.
en Ormuz; OPEP sufre mayor caída desde los años 80
Este anuncio se produce tras otros en los que se planteó un cese al fuego temporal que terminó fracasando.
Tras las menciones de que habría un cese al fuego temporal entre Irán, EE. UU. e Israel, todo parece indicar que el conflicto se agudizará, pero esta vez estará particularmente enfocado en el mercado energético. El presidente estadounidense, Donald Trump, señaló que se bloquearía el estrecho de Ormuz y este lunes 13 de abril de 2026 la potencia norteamericana comenzó a aplicar dicha medida sobre el tráfico marino. Lo anterior se debe a que por este punto transita entre 20 % y 25 % del petróleo del mundo.
Para la tarde de la fecha mencionada, el precio de referencia WTI se ubicó en cerca de US$98 por barril, registrando un aumento cercano a 1,4 % en el día, mientras que el Brent también se ubicó en US$98 por barril, con un incremento diario cercano a 3 %. Sin embargo, las cifras rondaron en US$100 por barril tras los anuncios de Trump.
Fue el fin de semana del 11 y 12 de abril cuando los negociadores de Washington y Teherán no llegaron a un consenso para poner fin al conflicto, el cual inició el 28 de febrero. Pero esta vez la guerra tocaría límites no vistos, puesto que el mismo líder supremo, Alí Jameneí, fue dado de baja, junto con varios miembros de la cúpula militar. Tras los acontecimientos, Irán comenzó a bombardear varios países de la región, como Saudi Arabia y Qatar, y los objetivos fueron algunos de los centros de producción de petróleo y gas más grandes del mundo.
En la agenda mediática se ha señalado que Irán estaría cobrando un peaje a los barcos que transiten por el estrecho, ya que, tras el inicio del conflicto, la Guardia Revolucionaria de ese país tomó el punto por el que antes transitaban los buques petroleros.
Fue el mismo Trump quien señaló que la armada estadounidense tendrá que interceptar todos los barcos en aguas internacionales que hayan pagado un peaje al gobierno iraní, señalando que este es ilegal. Incluso también se dijo que los iraníes habrían minado el estrecho de Ormuz con la finalidad de impedir a toda costa que transitaran buques petroleros: la respuesta de EE. UU. es que destruirá las minas.
Pese a que Trump ha señalado que la armada iraní ha sido derrotada, con un total de 158 buques hundidos, la potencia norteamericana no ha podido clausurar la guerra. También la Casa Blanca abordó la posibilidad de llevar soldados a tierra en Irán, tomando puntos vitales de la industria gasífera y petrolera al interior del estrecho de Ormuz, pero hasta ahora tales ideas e incluso los ultimátums de Trump no se han cumplido.
Sin embargo, EE. UU. dijo que desde este lunes el bloqueo se estaría dando de manera efectiva y que se haría, según lo dijeron, de forma imparcial para todos los países que estén transportando o salgan de los puertos de las costas iraníes. La BBC también expresó que están incluidos los puertos del Golfo Arábigo y el Golfo de Omán.
En el medio mencionado también se señaló que la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) ayudaría a liberar el estrecho de Ormuz con la finalidad de que quede libre para su navegación. Sin embargo, no ha habido una posición unánime entre los miembros del organismo. El gobierno de España ha sido uno de los países que se ha ido en contra del conflicto y también se afirmó que Reino Unido no participaría en las acciones de bloqueo.
Mientras el conflicto se desarrollaba, la producción de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), dentro de la cual está Venezuela, tuvo un desplome en marzo de 2026 a causa de esta guerra. La producción cayó en cerca de 7,88 millones de barriles diarios y se ubicó en 20,79 millones de barriles. Las pérdidas se concentraron en Emiratos Arabes, Kuwait, Iraq y Arabia Saudita. No se había registrado una caída tan grande desde 1980.
Adicionalmente, fue Irak el que tuvo las mayores bajas, reportando descensos de 2,56 millones de barriles al día y ubicándose en 1,63 millones de barriles, mientras que Arabia Saudita registró una caída, según lo señaló Bloomberg, de 2,31 millones de barriles hasta llegar a 7,8 millones de barriles diarios. Incluso la misma organización advirtió que la demanda de petróleo caería en el segundo trimestre en 500.000 barriles al día, pero señaló que durante la segunda mitad de 2026 habría crecimientos, lo que deja los niveles anuales sin modificaciones.
¿Por qué
se levantó la mesa de negociaciones?
La falta de consenso se produce tras tensiones entre EE. UU., Israel e Irán sobre el programa nuclear que este último tiene. La potencia norteamericana ha mencionado que no permitirá que este país tenga la capacidad de generar ojivas nucleares.
Tras horas de reunión y bajo la mediación del gobierno de Pakistán, el vicepresidente de EE. UU., no llegó a ningún acuerdo con los representantes iraníes. Uno de los puntos cruciales fue el tema nuclear.
Otro de los segmentos del conflicto importantes es que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha señalado que las operaciones en Irán no han terminado. Pero este conflicto, más allá del petróleo, el gas o las bombas que se lanzan los países entre sí, también está afectando el bolsillo de los norteamericanos, puesto que el incremento de los precios del crudo ha generado alzas en servicios esenciales para los hogares estadounidenses: la gasolina y el diésel.
Fuente: Valora
Dólar en Colombia se desploma y se aleja
de los $3.600: alcanza mínimos no vistos desde junio de 2021
La sesión inició con una apertura de $3.644, pero rápidamente la tendencia se inclinó hacia la baja, tocando mínimos de $3.586
En una jornada marcada por una fuerte presión bajista, el mercado cambiario colombiano registró este lunes un hito técnico y psicológico de gran relevancia. El precio del dólar cerró en $3.588, una caída significativa frente a los $3.633,75 reportados el viernes pasado, ubicándose en niveles que no se visitaban desde junio de 2021.
La sesión inició con una apertura de $3.644, pero rápidamente la tendencia se inclinó hacia la baja, tocando mínimos de $3.586 y rompiendo la barrera técnica de los $3.600.
Según el análisis de JP Tactical Trading, el comportamiento del día estuvo fuertemente influenciado por el panorama político local. El mercado ha comenzado a descontar con mayor fuerza una victoria de los sectores de derecha en la contienda electoral, lo que ha generado una ola de confianza entre los inversionistas y una apreciación acelerada del peso colombiano.
A este factor se suma la estrategia de carry trade por parte de inversionistas extranjeros y las monetizaciones ejecutadas por el Gobierno Nacional, factores que ya venían inyectando liquidez en dólares desde la semana anterior.
Desde Credicorp Capital, los expertos observan que, aunque la tendencia técnica sigue mostrando una lateralidad en un rango amplio (entre $3.600 y $3.720), el movimiento actual está «trazando en la zona inferior» tras los importantes flujos de venta. Para las próximas sesiones, se esperan niveles intermedios entre $3.612 y $3.712, condicionados enteramente a la evolución del conflicto internacional y a la persistencia de las ventas de dólares en el mercado local.
En el frente global, el índice dólar (DXY) retrocedió un 0,10 % hasta los 98,55 puntos. Este enfriamiento de la divisa estadounidense coincide con datos desalentadores en su mercado interno: las ventas de vivienda de segunda mano en EE. UU. cayeron un 3,6 % en marzo, alcanzando su nivel más bajo en nueve meses (3,98 millones de contratos).
«El
mercado inmobiliario estadounidense se enfrenta a desafíos considerables de
cara a la temporada de primavera», señalan analistas, lo que limita el apetito
por el dólar frente a monedas emergentes.
Millonaria financiación para
constructores en Colombia: proyectan más de $400.000 millones en Bogotá,
Medellín, Cali y Barranquilla
Esta financiación
para constructores en Colombia se mueve en un momento crítico del sector y
revela tensiones que afectan vivienda y proyectos.
Comprar vivienda, invertir en proyectos o incluso ver avanzar nuevas construcciones en las ciudades depende de un factor que hoy está bajo presión: el acceso a crédito. En Colombia, cada vez más proyectos se frenan o se retrasan no por falta de demanda, sino por la dificultad de conseguir financiación en un entorno de tasas altas, costos crecientes e incertidumbre económica
Ese cuello de botella empieza
a reflejarse en el mercado. Constructores, especialmente los pequeños y
medianos, enfrentan mayores barreras para sacar adelante sus proyectos, lo que
termina impactando oferta de vivienda, precios y tiempos de entrega. Es por ese
motivo que una nueva apuesta por financiación por más de $400.000 millones
busca cambiar esa dinámica.
Iris, compañía de financiamiento vigilada por la Superintendencia Financiera, y Altica, vehículo especializado en deuda inmobiliaria, anunciaron una proyección conjunta de financiación superior a $400.000 millones para 2026.
Los recursos estarán destinados a respaldar más de 50 proyectos inmobiliarios en el país, en un momento en el que, como lo reconoce el propio documento, “el acceso a crédito constructor se ha convertido en una de las principales barreras para la sostenibilidad del sector”.
Costos al alza y menor velocidad de
ventas en proyectos inmobiliarios en Colombia
El contexto económico explica la urgencia de esta financiación. De acuerdo con cifras del DANE, el Índice de Costos de la Construcción de Edificaciones registró una variación anual del 2,89 % a octubre de 2025, impulsado por el encarecimiento de la mano de obra, la arena y los servicios de instalación.
Aunque este nivel es inferior al pico de 2022, el efecto acumulado de varios años de incrementos sigue presionando los márgenes de los constructores.
A esto se suma un factor adicional: la incertidumbre política y económica. El contexto electoral ha llevado a compradores e inversionistas a pausar decisiones, lo que se traduce en una desaceleración en las ventas y en ciclos de caja más largos para los proyectos.
El
resultado es un sector que enfrenta simultáneamente mayores costos, menor
liquidez y dificultades para financiarse. Frente a este panorama, la propuesta
de Iris y Altica introduce un cambio en la lógica del crédito constructor.
El Presidente de Iris, explica el enfoque: “Los constructores pequeños y medianos necesitan esquemas de financiación que se adapten al ritmo de sus proyectos, no al revés”.
El
directivo agrega que ya han estructurado 17 operaciones por más de $65.000
millones bajo este modelo, en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali y
Barranquilla. Este enfoque permite financiar proyectos que, aunque son viables,
no cumplen con los requisitos tradicionales de crédito.
Las cifras muestran que el problema es más profundo. Altica ha procesado solicitudes de financiación por más de $2 billones en los últimos cinco años, pero solo ha logrado acompañar proyectos por cerca de $220.000 millones.
Esto refleja una brecha significativa entre la demanda de crédito y la oferta disponible en el sistema financiero.
Esteban Posada, gerente de Altica, lo resume así: “Hemos procesado solicitudes por más de $2 billones en casi cinco años de trayectoria, lo que confirma la creciente demanda por mecanismos alternativos de financiación”.
Para el directivo, el objetivo ahora es ampliar la capacidad de respuesta y facilitar el acceso a financiamiento para desarrolladores que hoy están por fuera del sistema.
Fuente: Valora
No es solo el predial: el otro impuesto
que llega por estos días y aprieta el bolsillo
El pago
del impuesto predial coincide con otro cobro clave en abril y obliga a hogares
a tomar decisiones que impactan sus finanzas.
En abril,
el impuesto predial volvió a tomarse la conversación económica en Colombia.
Entre quejas por incrementos, dudas sobre avalúos catastrales y llamados a
revisar cobros, miles de propietarios han puesto el foco en cuánto subió su
factura este año y por qué.
Incluso,
en varias regiones se han registrado reclamos por aumentos que, según
contribuyentes, superan lo esperado, en medio de actualizaciones catastrales y
ajustes tarifarios.
En medio
de un costo de vida que sigue alto, con una inflación anual de 5,56 % según el DANE,
la coincidencia de obligaciones tributarias pone a prueba la capacidad de pago
de los hogares. No es solo cuánto se paga, sino cuándo y cómo hacerlo para no
desordenar las finanzas personales.
La semana
arranca con una fecha clave. El viernes 17 de abril vence el plazo para pagar
el impuesto predial en Bogotá con un descuento del 10 %, un beneficio que puede
representar un alivio importante para quienes tienen liquidez.
Después
de esa fecha, el impuesto no desaparece, pero sí se encarece en términos
relativos. Habrá plazo hasta el 10 de julio para pagar sin sanciones, pero ya
sin el descuento.
El otro impuesto que llega al mismo
tiempo que el predial
Mientras
el predial marca el ritmo de la semana, el impuesto de vehículos también entra
en juego.
El
beneficio por pronto pago para este tributo se extiende hasta el 15 de mayo, y
el plazo final sin sanciones llegará hasta el 24 de julio
La
coincidencia de estos dos tributos en un periodo corto genera una presión
directa sobre el flujo de caja de los hogares, especialmente en un contexto
donde el costo de vida sigue elevado.
No es solo pagar los impuestos: es
decidir cómo hacerlo
Más allá
de las fechas, el verdadero reto está en la decisión financiera.
Pedro
Sarmiento, socio de impuestos y asuntos legales de la firma Crowe Co, advierte
que el error más común es actuar con afán sin evaluar el impacto en el
bolsillo. “El contribuyente organizado no es el que paga primero, sino el que
revisa primero, decide a tiempo y usa los canales formales”.
El
sistema ofrece alternativas. En predial, Bogotá mantiene el pago por cuotas en
cuatro plazos iguales sin intereses, siempre que se cumpla con la declaración
inicial antes del 8 de mayo.
En
vehículos, también es posible diferir el pago en dos cuotas sin intereses si se
hace el trámite hasta el 12 de junio.
Sin
embargo, Sarmiento insiste en que esto no es un ahorro. Es una herramienta para
ordenar la caja. El descuento por pronto pago, en cambio, sí representa un
beneficio económico real para quienes pueden asumir el pago completo sin
afectar otros gastos.
Uno de
los puntos más sensibles este año ha sido el incremento en los valores a pagar.
Frente a
esto, el análisis advierte que no todos los aumentos responden a la inflación.
En predial, el valor puede cambiar por ajustes en el avalúo catastral,
modificaciones en el uso del inmueble o inconsistencias en la información
registrada.
En
vehículos, el cálculo tampoco depende del valor que el propietario percibe en
el mercado, sino del avalúo oficial definido para la vigencia. Por eso, revisar
antes de pagar se vuelve una decisión clave para evitar asumir cobros que
podrían estar mal liquidados.
Fuente:
Valora