Los riesgos que ve la mayoría de codirectores del BanRep para la inflación en Colombia
La inflación en Colombia
podría terminar muy cerca del 7 % a cierre de este año.
Varios son los retos que
podría llegar a tener la inflación en Colombia en los próximos meses y la
mayoría de codirectores del Banco de la República ya sopesa una serie de
escenarios muy complejos para determinar lo que pueda ser el dato a final de
año.
Las más recientes minutas
de la Junta del emisor muestran que el grupo mayoritario que votó por
incrementar la tasa de interés de política en 75 pbs subrayó que durante los
últimos 12 meses la tendencia de la inflación se ha mantenido al alza,
acumulando un aumento de 100 pbs, desde el mínimo de 4,8 % registrado en junio
de 2025 hasta 5,8 % en mayo de 2026.
Anotan que buena parte de
ese aumento de la inflación en Colombia (71 pbs) ha tenido lugar desde
diciembre pasado, cuando la cifra era 5,1 %. Agregan que se trata de un
fenómeno que se ha extendido a muchos rubros de la canasta familiar por
factores diferentes a excesos de demanda y al fuerte aumento en el salario
mínimo para 2026.
“Resaltan que lo anterior
se ha traducido en un desanclaje de las expectativas de inflación, no solo para
fines de 2026, sino también para plazos más largos, lo cual muestra un serio
deterioro en la credibilidad de la meta de inflación y en la estrategia de
inflación objetivo sobre la que se basa la política monetaria”, dice el
documento.
Perspectivas para la
inflación en Colombia
Estos codirectores exponen
que los pronósticos del equipo técnico apuntan a que la inflación seguiría
subiendo a niveles superiores a los que se contemplaban antes, particularmente
para lo que resta de 2026, aún sin tener en cuenta el fenómeno de El Niño.
“Señalan que la elevada
probabilidad de este evento, añadida a la dificultad de predecir su fortaleza y
duración, introduce un elevado nivel de incertidumbre sobre la senda futura de
la inflación. De otra parte, anotan que la prima de riesgo país ha registrado
una reducción importante en el período reciente”, dice.
Agregan que este menor
riesgo percibido se ha reflejado en una valorización de los activos locales y
en una apreciación del peso superior a la observada “en varias monedas
comparables”. Anotan que lo anterior ha mitigado parcialmente algunas presiones
inflacionarias al abaratar los bienes importados.
Sin embargo, advierten que
para la inflación en Colombia, en un contexto de demanda interna aún dinámica,
esa apreciación también ha favorecido un aumento de las importaciones, que
crecen a tasas superiores al 10 % en lo corrido del año hasta abril, contribuyendo
al deterioro de la balanza comercial del país.
Fuente: Valora
Ecopetrol lidera el avance del índice MSCI Colcap
Ecopetrol movilizó $57.094
millones al finalizar el día
El índice MSCI Colcap de
la Bolsa de Valores de Colombia finaliza la jornada del 08 de julio de 2026 en
2.312,96 puntos registrando una variación positiva de 0,81 %. El acumulado
anual del índice se conserva positivo y presenta un cambio acumulado (YDT) de
11,84 %.
Desde nuestra perspectiva
técnica, el índice MSCI Colcap conserva un desplazamiento lateral. La primera
zona de soporte estaría en los 2.250 puntos. En cuanto a su nivel de
resistencia se establece en los 2.520 puntos.
Al finalizar la rueda de
negocios, el mercado de acciones colombiano registró un volumen de operaciones
de $125.970 millones, mostrando una variación positiva de 14,50 % con respecto
a la jornada inmediatamente anterior cuando se movilizaron $110.041 millones.
Los tres títulos más
activos en temas de volumen durante la jornada fueron:
Ecopetrol (Ecopetrol +
4,94 %) se ubica en primer lugar en este ítem, movilizando $57.094 millones al
finalizar el día.
En el segundo puesto
encontramos a Grupo Cibest preferencial (PFCibest – 0,83 %) que negoció $20.177
millones.
Finalmente, en la tercera
casilla del listado tenemos las acciones de ISA (ISA + 1,66 %) que transaron un
monto de $5.046 millones.
En una jornada levemente
positiva para el índice MSCI Colcap estos fueron los tres activos con mayores
incrementos:
En el primer lugar, las
acciones de la petrolera Ecopetrol (Ecopetrol) que suben 4,94 %.
En la segunda casilla,
Grupo Éxito (Éxito) que avanzó 4,51 %.
Finalmente, Terpel (Terpe)
que se valorizó 3,93 %.
Valora te recomienda:
Jaime Andrés Uribe: el
empresario paisa que será nuevo presidente de ProColombia
Mexicana Alsea vendió
Archie’s a empresarios colombianos; así ha cambiado su portafolio en el país
Desde agosto se podrá
cotizar por horas en Colombia: así aplicará el cambio del Gobierno De la
Espriella
Las acciones de Mineros
(Mineros) cayeron – 2,61 % y se convierten en el activo con mayor retroceso en
la jornada bursátil.
El Mercado Global
Colombiano registra que el ETF iShares $ Treasury Bond 0-1yr UCITS ETF USD
(IB01CO) sube 0,26 % y marcan un volumen de operaciones de $2.260 millones,
siendo el activo más negociado de este mercado.
Fuente: Valora
Así deberán ser los turnos diarios con la nueva jornada
laboral en Colombia
Según la norma, los turnos
diarios con la nueva jornada laboral en Colombia debe tener ciertos límites.
Los turnos diarios con la
nueva jornada laboral en Colombia suponen que los tiempos se acomoden a las
necesidades de las empresas, al descanso de los empleados y al cuidado de los
respectivos pagos que deban hacerse por horas extra, entre otros.
De acuerdo con la nueva
normativa, cualquier labor extra, por fuera de esas 42 horas, deberá
reconocerse como pago extra, teniendo en cuenta si corresponde a obligaciones
en jornada nocturna o dominical.
Según el artículo 161 del
Código Sustantivo del Trabajo (CST), modificado por la Ley 2101, el empleador y
el trabajador establecen mecanismos de acuerdo sobre los turnos diarios con la
nueva jornada laboral en Colombia.
Señala esta disposición
que se puede acordar que la jornada semanal de 42 horas se distribuya en 5 o 6
días a la semana, siempre garantizando un día de descanso.
Infaltables para los
turnos diarios con la nueva jornada laboral en Colombia
Con esto de base, el turno
diario no puede ser menor a 4 horas ni mayor a 9 horas. En ese sentido, si se
programa un turno de hasta 9 horas dentro de este acuerdo para cumplir las 42
horas semanales, no se generan horas extra ordinarias, siempre que el promedio
semanal no supere el tope de ley y se trabaje en jornada diurna.
Ahora bien, existen otros
mecanismos para las empresas con procesos continuos que no pueden detenerse,
como las fábricas, la seguridad, la salud o la tecnología. Para estos casos se
aplica el régimen de turnos sucesivos.
Indica la norma que, en
este caso, la jornada diaria no puede exceder las 6 horas ni las 36 horas a la
semana, teniendo en cuenta que no hay recargos por trabajo nocturno, dominical
o festivo.
Los turnos diarios por la
nueva jornada laboral en Colombia se van a mantener con estos límites y será el
último recorte establecido por la ley. De momento, no se estudia la posibilidad
de que el límite máximo sea de 40 horas.
Fuente: Valora
Colgas confirma conversaciones con Cerro Matoso y otras
empresas ante crisis de suministro de gas
Didier Builes, gerente de
Colgas, reveló conversaciones con compañías para sustituir gas por GLP y
advierte que el déficit de gas podría llegar a 39 % en 2026.
La crisis del gas natural
en Colombia está entrando en una nueva fase. Mientras el país importa cerca de
un tercio del gas que consumen hogares, pequeños comercios, refinerías y el
transporte, la llegada del fenómeno de El Niño amenaza con elevar aún más la
demanda de este energético por la mayor necesidad de generación térmica. Al
mismo tiempo, la decisión de la productora privada de gas más importante del
país, la canadiense Canacol, de solicitar ante un tribunal la suspensión
anticipada de sus contratos ha encendido las alarmas en sectores estratégicos,
desde la industria hasta la minería.
En este escenario, el gas
licuado de petróleo (GLP) comienza a perfilarse como uno de los principales
sustitutos para garantizar el abastecimiento energético. En conversación con
Valora Analitik, Didier Builes, gerente de Colgas, reveló que la compañía ya
sostiene conversaciones con empresas como Cerro Matoso y otros grandes
consumidores industriales para evaluar la sustitución de gas natural por GLP.
Además, mencionó que el déficit de gas del país podría acercarse a 39 % hacia
finales de 2026, un panorama que abriría una de las mayores oportunidades de
crecimiento para este combustible en los últimos años.
¿Van a entrar a apoyar al
sector industrial con la finalidad de suplir ese faltante de gas que viene de
Canacol?
Por supuesto que sí.
Nosotros no hacemos una selección de clientes, queremos aportar para que toda
la industria, independiente del sector, el GLP pueda ser una solución. De
hecho, estamos a la par para iniciar conversaciones también con la industria de
ferroníquel, de carbón, y ver qué alternativas podemos tener para suplir ese
déficit que está dejando el gas natural de parte de Canacol en esa zona.
¿Significa que ya están
teniendo conversaciones con Cerro Matoso?
Estamos abriendo el tema
de las conversaciones, tenemos un plan de trabajo, pero por ahora es un tema
que no está de manera formal.
En cada industria hay que
hacer una evaluación técnica de su proceso y qué se necesita. En algunas
industrias es fácil, porque, básicamente, es hacer un cambio de inyectores,
pero el tema del almacenamiento no es de un día para otro, hay que trabajarlo con
un plan de inversiones que implica diseño, ingeniería y puesta en marcha, y eso
también toma tiempo.
Desafortunadamente, esta
crisis no se da súbitamente. Esto era anticipado. Desde el año pasado (2025)
venimos hablando con muchas industrias, donde les hemos dicho, no esperen que
esté el problema, ya se está importando, se va a agravar, y desafortunadamente,
algunas no tomaron la decisión a tiempo.
Nosotros vamos a entrar
ahí, vamos a seguir evaluando todas las industrias que tengan interés en que el
licuado (GLP) sea su energético. Cada industria tiene una particularidad de sus
procesos y una evaluación de un proyecto puede ser tan fácil como un mes, como
puede demorar hasta seis meses, dependiendo de la industria.
Frente a este asunto de
Canacol, ¿hay un respaldo de Colgas y su GLP?
Sí, en general, no solo de
Canacol. El tema de la coyuntura es que se está importando ya 32 % del total de
la demanda nacional, va a llegar a 39 %. Sumarle a esto el tema del fenómeno de
El Niño. Somos una solución versátil, que da garantía, que efectivamente
mantiene o puede poner contratos en firme. Además, creo que no nos podemos
olvidar del retroceso ambiental cuando algunas compañías se vuelven al carbón,
diésel o fuel oil.
El GLP tiene esa bondad, esa ventaja, con un menor número de emisiones. Con nuestra infraestructura, nuestra experiencia, podemos garantizar temas ambientales, de continuidad operativa y de competitividad. Estamos dispuestos a aportar a las industrias que hay en el país. La compañía se ha preparado para esto y así queremos apoyar.
¿Han avanzado con la
empresa minera Cerro Matoso?
A todas las industrias les
estamos tocando las puertas, algunas nos tocan las puertas. Somos una opción,
Cerro Matoso tiene que ver las diferentes opciones que hay con respecto
energético. Ellos tomarán su decisión, intentarán tratar de mantener su continuidad
operativa con el gas natural, pero a mí no me compete y no conozco el detalle
detrás de la relación entre Canacol y Cerro Matoso.
¿Cuáles son las
previsiones que tiene Colgas en medio del fenómeno de El Niño?
Este fenómeno va a
estrechar el sistema energético, creo que por dos frentes. El primero es que
vamos a tener menos agua para la generación hidroeléctrica, por ende, vamos a
tener mayor demanda de gas natural para generación térmica. Eso en un contexto
donde el país importó 32 % de la demanda de gas natural, y se espera que para
el cierre de 2026, lleguemos a 39 %. Hay una señal de alerta importante para el
país en términos de lo que es el suministro de energía para un millón de
hogares, industrias, comercios. Entonces, va a haber un impacto importante.
Impacto en donde el GLP puede tener oportunidades.
Hay cada vez menos gas
natural nacional, mayor cantidad de importación. Ante el fenómeno de El Niño,
todo lo que se está trayendo por SPEC (punto de importación de gas llamado
Sociedad Portuaria el Cayao), mucha de esa cantidad ya se empieza a suplir el mercado
normal, pero también van a necesitar gas las generadoras, y por eso decía que
entramos en un tema de estrechez complicado. El sector se va a complicar si no
hay medidas, si no hay oportunidades y respaldo. En ese sentido, el gas licuado
(GLP) es un energético que no solamente está saliendo a flote hoy por esta
crisis, sino que es la naturaleza misma del gas licuado, que es versátil,
confiable, fácil de almacenar, de transportar, se hacen cilindros o tanques.
Estamos en más de 930
municipios, llegamos a cualquier rincón del país, y esa operatividad y
logística es lo que se valora del GLP. Hemos fortalecido nuestra capacidad.
Estamos con una inversión importante en el puerto de importación más grande en
Cartagena (Okianus), ampliando la capacidad de 20.000 a 32.000 toneladas.
Tenemos una red de más de 20 plantas, incrementamos nuestra flota de
transporte, todas las cisternas que son necesarias para poder suplir al país y
sustituir la demanda faltante de gas natural.
Entonces, creo que la
compañía se está preparando, y no solamente nos estamos preparando con el gas
licuado, porque también tenemos una unidad de negocios donde pensamos cómo
pasar de ser una compañía proveedora de servicios o de producto de gas licuado a
ser una de soluciones energéticas, y estamos en el montaje de proyectos de
autogeneración de mediana escala.
Lo que estamos buscando es
mejorar la eficiencia energética en diferentes clientes. En 2025 cerramos con
casi 15.000 megavatios-hora. Esto es un reto grande, porque este año (2026), no
solo por el fenómeno de El Niño, venimos aumentando nuestra capacidad y creemos
que podemos superar, por lo menos, un incremento de 50 %. Este tema de generar
con solar es bastante positivo, porque las tarifas eléctricas, sin duda alguna,
van a subir.
¿Cuáles serían las
oportunidades que el GLP tendría concretamente para el sector industrial?
No es un tema de crisis,
de fenómeno de El Niño, sino uno estructural de lo que ha venido pasando con
los energéticos en Colombia. El hecho de que el gas natural esté en declinación
en pozos ha hecho que los comercializadores de gas natural no puedan ofrecer
cantidades en firme para muchas industrias. Nosotros, desde el año pasado
(2025), hicimos un ejercicio de planeación y estructuración para acomodar
nuestra compañía en términos de la infraestructura, la capacidad ampliada del
puerto, ampliamos la red, la logística, trabajamos con un equipo de diseño, y
hoy estamos atendiendo a más de 80 industrias que están con este energético que
es confiable, donde no se para su operación y donde estamos entregando gas en
firme para diferentes sectores como el agroindustrial, el de alimento, entre
otros.
Nosotros lo que vemos es
que queremos seguir aumentando significativamente esa cobertura industrial,
seguir apoyando a los industriales. Y lo más importante es que ya la industria,
en general, está entendiendo que el GLP no es simplemente un tema de ‘backup’
(seguridad) o de contingencia, sino que, realmente, es un energético
estratégico y que garantiza continuidad y eficiencia. Qué es lo más importante:
que las compañías no paren sus procesos; el costo de parar la industria es
bastante alto. La continuidad operativa juega un papel fundamental. En los
primeros meses del año, el gas natural que se ha ido reemplazando por
diferentes energéticos, el GLP sustituyó 50 %.
Desafortunadamente, por
temas de esta coyuntura, nosotros lo que estamos buscando al ofrecer gas
licuado es evitar que las industrias retrocedan en sus metas de
descarbonización. La tendencia en muchas empresas, cuando empezó a haber la no
puesta en firme de los comercializadores de su gas para mantener su producción,
es que se devolvieron a energéticos altamente contaminantes como el diésel o el
carbón.
Eso es irnos para atrás en
lo que es el avance de reducción de emisiones, comprometiendo los acuerdos
climáticos de país, de empresa, de clientes, de mercado. Creo que el gas
licuado ayuda a resolver esto sin sacrificar el tema de la continuidad operativa.
En ese sentido, nosotros estamos aportando de una manera positiva para que la
industria y el país en general puedan seguir operando con un combustible
versátil, eficiente, y que, sobre todo, garantiza a la industria no parar sus
procesos.
¿Cuál es la tasa de
reemplazo que puede tener el GLP?
Hacemos unos diagnósticos
para la industria, validamos cuáles son sus costos, y obviamente, cómo sería la
tasa de reemplazo con el gas licuado. Muchas de esas compañías han tomado la
decisión de venirse al GLP por su versatilidad, transporte, contratos en firme,
y así es que vamos reemplazando. Nosotros esperamos este año (2026) seguir
reemplazando al gas natural con el gas licuado, por las ventajas técnicas y de
competitividad, y en ese sentido vamos a trabajar.
¿Qué previsión tienen
respecto a los subsidios en medio de un escenario donde proyectan expansión del
GLP?
A diferencia del gas
natural, que tiene subsidios en todo el país para estratos 1 y 2, nosotros
solamente tenemos subsidios en cinco departamentos. Los subsidios son
importantes para esa población que lo necesita. En el tema de subsidios, lo que
más nos interesa es que el pago se haga en tiempo, porque eso afecta el flujo
de caja de las compañías, afecta la operación y el flujo del sector en general.
Lo que esperamos es que
ojalá se pudiera aumentar el número de municipios y que ese subsidio llegara a
la gente más necesitada, porque, realmente hay 12 millones de personas
consumiendo (GLP). En ese sentido, se espera que pudiesen tener mayor respaldo,
mayor número de municipios, y obviamente, el tema del pago oportuno para no
afectar el flujo y la operación de las compañías.
Uno de los grandes dolores
que tienen las térmicas es que no hay gas, ¿esperan llegar con ese GLP a las
térmicas?
No, ahí hay que hacer una
diferencia. La mayoría de las térmicas que hay en el país están para generación
con gas natural, y hay excepciones, alguna con carbón, y hay una solamente una
planta pequeña en el Caribe que funciona con GLP. Ese gas de térmica no lo
podemos sustituir. Nosotros podemos sustituir el gas para la demanda esencial,
para la industrial, pero el gas de térmica tiene que ser gas natural.
¿Cuál es la participación
de mercado que tiene Colgas y cuánto esperaría ganar con este panorama?
Sin duda, somos los
líderes. Actualmente, tenemos 39 % del mercado. Nosotros, más allá de tener un
incremento y seguir creciendo en la participación, creemos que somos un actor
que debe aportar para que el país pueda, a través de la industria, seguir creciendo,
no se puede frenar y que sus procesos productivos tienen que seguir
encadenados.
Lo que nos interesa es que
la autonomía y la soberanía energética para Colombia se recuperen. Es un tema
que es de mediano plazo con todos los proyectos que hay en curso. Nuestro
interés es seguir creciendo, aumentar nuestra participación. Obviamente, no
tengo una cifra clara de cuál pueda ser el número, pero nos interesa seguir
aportando a esas industrias que están teniendo dificultad en su continuidad
operacional y donde sus costos de operación por el energético que están usando
son altos. Podemos ser la ventana de oportunidad, y no solo por una coyuntura,
sino por lo que estaba mencionando, al ser un combustible versátil, flexible,
donde se entrega firmeza, donde hay eficiencia energética.
Porque nosotros no
solamente estamos entregando gas licuado, sino que estamos entregando opciones
para que haya generación o autogeneración con energía solar fotovoltaica, es un
complemento.
¿Cuáles serían esas zonas
que son susceptibles a que haya una mayor participación del GLP de Colgas?
Dado que el gas que llega
con Cartagena es costoso, hay que bajarlo al centro del país, la ventana de
oportunidad está en todo el centro y el sur del país, el suroccidente, todo lo
que es el Valle hacia abajo. Toda esa zona es donde el costo del transporte de
Cartagena por gasoducto es bastante alto, y hay una ventana mayor de
oportunidad.
Fuente: Valora
Esto hará el gobierno De la Espriella para contener el
aumento de la inflación en Colombia
La inflación en Colombia
es uno de los retos más importantes que tiene el gobierno De la Espriella.
Uno de los retos más
importantes de la próxima administración es el nivel de los precios. Dado ese
contexto, el plan del gobierno De la Espriella para contener el aumento de la
inflación en Colombia se podría sustentar en varios frentes.
De acuerdo con algunas de
las recientes declaraciones de miembros del nuevo Gobierno, ya hay una serie de
medidas que se aplicarán, desde el próximo 7 de agosto, para determinar las
causas más complejas del aumento de precios.
Lo que hará el gobierno De
la Espriella para contener el aumento de la inflación en Colombia se centrará
en lo que pueda pasar con el manejo del consumo y el gasto.
Del lado público, como lo
ha manifestado el nuevo ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, el recorte
del gasto público será clave para contener los precios desde ese frente,
teniendo en cuenta que esto no significa que se vayan a entregar menos subsidios.
Lo otro que hará el
gobierno De la Espriella para contener el aumento de la inflación en Colombia
Indicó el nuevo ministro
de Hacienda que el ajuste que haga el Estado ayudará a que exista un menor
impulso de los precios, pero habrá que complementarlo con otras medidas.
Ejemplo de esto último
será que, en el corto plazo y por el tiempo que sea necesario, apoyarán y
respetarán las medidas que tome el Banco de la República sobre las tasas de
interés, pues este mecanismo puede controlar el consumo desde el sector privado
y los hogares.
Según Gómez Martínez, el
problema de la alta inflación se genera en un entorno estructural que también
comprende presiones externas y decisiones del gobierno saliente, como el
aumento “desproporcionado” del salario mínimo.
Finalmente, la estrategia
del gobierno De la Espriella para contener el aumento de la inflación en
Colombia se centrará en que la discusión del ajuste del pago a los
trabajadores, que empezará a darse desde finales de este año, se haga con foco
en el cuidado de la inflación, buscando mantener el poder adquisitivo, pero sin
superar sustancialmente este indicador ni el de la productividad laboral.
Fuente: Valora
Nueva EPS tuvo pérdidas de más de $11 billones entre
2023 y 2024: entidad revela por fin sus estados financieros
La entidad afirmó que el
balance incorpora obligaciones acumuladas desde vigencias anteriores y no solo
las generadas durante el último año.
Después de cinco
interventores, Nueva EPS entregó ante la Superintendencia de Salud sus estados
financieros correspondientes a las vigencias 2023 y 2024.
Según informó la entidad,
la EPS tenía un alto volumen de facturación radicada cercano a los 10 millones
de facturas. Esta documentación, correspondiente a los servicios de salud
prestados desde el 2008, debía ser revisada para identificar los costos reales
de la atención en salud otorgada.
Los resultados muestran
que durante 2024 la Nueva EPS registró pérdidas por $4,8 billones. Aunque la
cifra fue inferior a la reportada en 2023 ($6,5 billones), refleja el
desbalance entre los recursos que recibe el sistema y el costo real de la
atención de los afiliados. En conjunto, las pérdidas acumuladas entre 2023 y
2024 ascienden a $11,2 billones.
Lo anterior sumado a que
el dinero recibido durante esa vigencia no solo se utilizó para cubrir los
gastos generados ese mismo año, sino también para pagar deudas que venían
acumuladas de años anteriores.
En 2024, la EPS también
registró ingresos ordinarios por $22,2 billones, mientras que el costo de
prestación de servicios de salud fue de $26,4 billones.
Otros resultados
financieros
En contraste con esos
datos, los activos ascendieron a $10,6 billones y los pasivos a $22,5 billones.
En términos de patrimonio, este se ubicó en números rojos con -$11,9 billones,
por cuenta del reconocimiento contable de deudas acumuladas y de obligaciones
que debían reflejarse en los estados financieros.
De acuerdo con la entidad,
lo que llevó a que los pasivos superaran el valor de los activos se asocia a
que esta “reconoció contablemente las obligaciones que tenía al cierre de 2024,
principalmente por servicios de salud ya prestados por la red; sin embargo,
esta cifra no debe entenderse como deuda nueva de 2024, porque el pasivo
también cargó un mayor reconocimiento de obligaciones provenientes de 2023 y
vigencias anteriores”.
En otras palabras, el
pasivo de 2024 no representa únicamente deuda generada ese año, sino también
deudas históricas.
La EPS también aclaró que,
de los $21,9 billones correspondientes a obligaciones por prestación de
servicios de salud incluidas dentro del pasivo, cerca de $8,7 billones
corresponden a giros de la Adres, abonos y otras partidas pendientes de aplicar
o conciliar.
Por ello, la entidad
estima que las obligaciones asociadas a la red prestadora ascienden a cerca de
$13,2 billones, una cifra que aún podría reducirse una vez se surtan las
conciliaciones, glosas y descuentos correspondientes. Además, precisó que parte
de ese saldo hace parte del ciclo normal de pagos del sistema de salud y no
necesariamente corresponde a obligaciones vencidas o en mora.
La Nueva EPS también
señaló que, con la culminación de los estados financieros de 2025, avanzará en
el saneamiento y aclaración de cuentas del sector salud. Esto permitirá no solo
cruzar información con las instituciones prestadoras y depurar saldos, sino
establecer compromisos de pago y fortalecer la confiabilidad de la información
financiera.
Fuente: Valora
Dólar en Colombia rebota a $3.340 tras aceleración de
la inflación local y tensión entre EE. UU. e Irán
El dólar en Colombia abrió
las operaciones en $3.323 y marcó un mínimo intradía de $3.321,25.
Luego de marcar mínimos de
varios años, el dólar estadounidense en Colombia registró un rebote técnico en
la sesión de hoy, avanzando $14 para cerrar en un precio promedio de $3.340,
frente al registro del martes ($3.326).
Durante la jornada, la
tasa de cambio cotizó bajo una alta volatilidad, muy influenciada por noticias
clave tanto de la coyuntura geopolítica internacional como del frente de
precios internos.
El dólar en Colombia abrió
las operaciones en $3.323 y marcó un mínimo intradía de $3.321,25. Sin embargo,
la ola global de aversión al riesgo y la recomposición de portafolios
terminaron por impulsar la divisa hasta un techo de $3.350, antes de moderarse
en su precio final de cierre.
De acuerdo con el equipo
de investigaciones económicas de Acciones & Valores, el panorama actual
configura un contrapeso de fuerzas para la tasa de cambio local: por un lado,
la aversión global al riesgo empuja al dólar; por el otro, el encarecimiento
del petróleo mejora los términos de intercambio de Colombia y se combina con la
certeza de un Banco de la República contractivo tras las malas cifras del IPC
de junio.
Andrés Sánchez, asociado
de divisas de Credicorp Capital, destacó que el avance del dólar responde al
nerviosismo global por Medio Oriente y la aceleración de la inflación,
proyectando un canal de fluctuación al alza de cara a las próximas jornadas.
Inflación al 6 % y
métricas básicas disparadas alejan recortes de tasas
El mercado cambiario local
operó con especial atención al informe de precios publicado por el DANE y el
análisis de las medidas núcleo del Banco de la República.
Los datos confirmaron que
la inflación general de junio continuó su aceleración, encadenando cuatro meses
al alza y alcanzando su nivel más alto desde 2024.
Las métricas de inflación
estructural del BanRep mostraron un deterioro preocupante. La medida núcleo 15
(que excluye los 15 rubros más volátiles) escaló del 6,11 % en mayo al 6,30 %
en junio (+19 pb). A su vez, la inflación sin alimentos ni regulados —el
indicador más observado por la Junta Directiva— subió al 6 % (+2 pb), mientras
que la métrica sin alimentos se aceleró de 5,79 % a 5,98 %.
Como factor positivo de
oferta de divisas, el DANE reveló que en mayo, las exportaciones crecieron un
19,2 % interanual, alcanzando los US$5.193 millones FOB. En lo corrido de 2026,
las ventas externas suman US$23.587,6 millones FOB (+15,4 %).
Trump rompe acuerdo con
Irán y detona alarma inflacionaria global
En el plano externo, los
mercados globales resintieron el estallido de un severo evento geopolítico.
La confirmación por parte
del presidente Donald Trump del fin del acuerdo de paz con Irán reavivó los
temores de una escalada militar de grandes proporciones en el Golfo Pérsico,
provocando una búsqueda de refugio seguro en el dólar a nivel global.
El deterioro geopolítico
provocó una fuerte reacción en los mercados de energía, lo que a su vez ayuda a
mitigar las presiones sobre las monedas exportadoras de crudo, como el peso
colombiano.
El barril de crudo Brent
subió un 6,22 % cotizándose en US$78,77, rozando la barrera de los US$80,
mientras que el WTI de EE. UU. se disparó un 5,61 a US$74,39.
Finalmente, la deuda
pública colombiana cerró mercados con una desvalorización del 0,52 % en el
promedio ponderado de todas las referencias de títulos de tesorería que
integran el ETF de Global X, que se negocia en la Bolsa de Valores de Colombia.
Por otra parte, los
cierres de TES de deuda pública, de acuerdo con el sistema de negociación del
Banco de la República, donde operan los grandes inversionistas de Colombia,
registraron los siguientes movimientos:
Los TES de 2026 terminaron
en 6,001 % desde los 7,409 % de la sesión previa.
Los TES de 2028 terminaron
en 12,526 % desde los 12,435 % de la sesión previa.
Los TES de 2033
concluyeron en 11,976 %, cuando el día hábil anterior se habían ubicado en
11,842 %.
Los TES de 2036
registraron una tasa final de 11,740 %, frente al 11,720 % registrado
anteriormente.
Los TES de 2050
finalizaron en 11,950 %; la jornada anterior en 11,750 %.
Fuente: Valora