Inflación en Colombia no está controlada como dijo Petro en 2025: Es más alta frente a países pares
Analistas confirmar que
hay escenarios de riesgo que se están materializando, por lo que la inflación
en Colombia no está controlada.
El jueves pasado, los
analistas locales confirmaron que la inflación en Colombia no está controlada,
como dijo el presidente Gustavo Petro el año pasado. Dado al incremento
“desproporcionado” del salario mínimo sí hay mayores precios.
Según el reporte del DANE,
el IPC anual del país a marzo quedó en el 5,56 %, ubicándose dentro de las
expectativas del mercado, pero más alto que el 5,29 % a febrero de este año.
Algunos pronósticos
señalan también que la inflación en Colombia no está controlada toda vez que,
al revisar los datos anualizados a marzo del 2025, el indicador iba en el 5,1
%.
Uno de los puntos críticos
se centra en que, al tercer mes del 2026, el IPC ya superó las expectativas que
se tenían hasta cierre del año pasado y se mantuvo bastante más por encima del
rango meta.
Datos que confirman que la
inflación en Colombia no está controlada
Así mismo, solamente en el
lapso entre enero y marzo del 2025, la inflación reportada por el DANE ya
superó el 3 %, que es también el objetivo del Banco de la República, nivel que
no se vería en el país, al menos, en los próximos dos años.
Un informe de ANIF agrega
que la inflación en Colombia no está controlada toda vez que las tres
divisiones de gasto con mayor contribución a la inflación anual fueron
alojamiento (1,29 pp), alimentos (1,18 pp), y restaurantes y hoteles (1,10 pp).
“En cuanto a las
contribuciones por división de gasto: alojamiento y servicios públicos lideró
con 0,26 pp, seguido por alimentos (0,24 pp) y restaurante y hoteles (0,10
pp)”, dice el informe.
La situación, a ojos de
expertos y como lo dijo también la mayoría de los codirectores del Banco de la
República: hay riesgos que se materializan solamente para Colombia y, en
economías comparables, no hay aumentos de precios al mismo ritmo al que que se
da en nuestro país.
Más llamados de atención
de los analistas sobre la inflación
Luis Fernando Mejía,
exdirector de Fedesarrollo, aseguró que este comportamiento, sumado al aumento
de las expectativas de inflación, sugiere que las presiones inflacionarias
siguen siendo significativas, en buena medida asociadas al traspaso del incremento
del salario mínimo y el abultado déficit fiscal.
“Este comportamiento no
obedece a choques de oferta ni a inflación importada. Mientras que en Colombia
la inflación anual se ubica en 5,56 %, en economías comparables como Chile y
Perú se encuentra por debajo del 3 % y en proceso de convergencia hacia sus
metas”, indicó.
El experto profundizó en
que la inflación en Colombia no está controlada sumado al hecho de que el
repunte de la inflación sin alimentos, ni energéticos, evidencia que las
presiones provienen principalmente del componente doméstico de la inflación
subyacente, que sigue
“En este contexto, los
recientes incrementos de la tasa de interés por parte del Banco de la República
resultan plenamente consistentes con la necesidad de contener dichas
presiones”, concluyó Mejía.
Fuente: Valora
Salvo precios del crudo e inflación, sector energético
colombiano no levantó cabeza en el primer trimestre de 2026
Previsiones de organismos
internacionales señalaron que el precio del petróleo se estabilizará a finales
de 2026 y en 2027.
Salvo el precio
internacional del crudo y el comportamiento de la inflación en el sector
energético, los indicadores de esta industria no levantaron cabeza en el primer
trimestre de 2026 en Colombia. Si bien a la inflación y al precio promedio
internacional del petróleo les fue bien, otros indicadores en materia de
exportación de bienes minero-energéticos, inversión extranjera directa,
producción petrolera y crecimiento económico del sector no registraron buenos
resultados.
Si se pone la lupa sobre
la inflación, que es uno de los segmentos que registraron indicadores
positivos, el gas registró una variación anual de 9,75 % en enero de 2025. Los
precios de este energético fueron estabilizándose en febrero y marzo hasta
cerrar en este último mes con una variación negativa de 1,14 %. Lo anterior
significa que, pese a que este combustible se está importando para satisfacer
la demanda de hogares, pequeños comercios y gas vehicular, los precios no
registraron cifras al alza en la inflación en febrero y marzo.
Por otro lado, el rubro de
la electricidad, en materia de inflación, también ha registrado una constante
estabilización de precios. Pese a que las cifras del DANE (Departamento
Administrativo Nacional de Estadística) de marzo de 2026 revelaron que Bogotá
fue la ciudad con mayores incrementos en este rubro y que hubo un alza mensual
de 2,78 %, la electricidad ha registrado variaciones negativas en los tres
primeros meses de 2026.
Por otro lado, el precio
promedio Brent, que es la referencia del mercado del crudo colombiano, registró
alzas de enero a marzo. Lo anterior se debió a tensiones geopolíticas, en
particular al conflicto entre EE. UU. e Israel contra Irán, el cual causó el
cierre del estrecho de Ormuz. Este es un punto esencial para el transporte de
la industria energética mundial, puesto que por ahí se transporta entre 20 % y
25 % del crudo. En enero, el precio promedio se ubicó en US$66 por barril. Para
febrero, la cifra subió a US$70 por barril y en marzo llegó a US$103 por
barril.
Salvo precios del crudo e
inflación, sector energético colombiano no levantó cabeza en el primer
trimestre de 2026
Lo anterior, pese a que
también tiene desventajas para la industria, puesto que la escalada de precios
se debe a conflictos y restricciones en el transporte de crudo, puede
representar márgenes positivos para Ecopetrol. Datos de la Asociación Nacional
de Instituciones Financieras (ANIF) señalaron que por cada dólar que se reduzca
el precio internacional del crudo durante un año, las finanzas públicas se
verían golpeadas en $400.000 millones. Con lo cual, si las cifras están
presentando un alza cercana a US$30 por barril, podrían existir mayores
márgenes para Ecopetrol y para el país.
Por otro lado, las últimas
cifras disponibles del DANE en materia de crecimiento económico señalaron que
2025 fue un año de caídas para la industria petrolera, gasífera y minera,
culminando en el último trimestre de ese año con un decrecimiento de 2,9 %. Lo
anterior significó que el sector completó dos años consecutivos (2024 y 2025)
con cifras a la baja.
En materia de inversión
extranjera directa, el sector petrolero tuvo un alza en 2025 frente a 2024, ya
que crecieron de US$2.066 millones a US$2.498 millones. Sin embargo, la
inversión extranjera en 2022 se ubicó en US$2.866 millones y en 2023 en US$3.058
millones. Por su parte, la explotación de minas y canteras, que incluye al
carbón, registró cifras negativas, ya que en 2024 la inversión en este segmento
se ubicó en US$1.132 millones, mientras que en 2025 fue de apenas US$159
millones, la más baja desde 1998.
Adicionalmente, en el
rubro de las exportaciones, el carbón registró cifras inferiores en los dos
primeros meses de 2026 en comparación con los de 2025. Por ejemplo, en febrero
de 2025 las exportaciones llegaron a US$466,2 millones, mientras que en febrero
de 2026 fueron de US$378,8 millones. Pero uno de los datos más reveladores es
que en 2026, durante el primer trimestre, el carbón registró por primera vez en
25 años en Colombia menores ingresos en exportaciones que el café.
En cuanto a las
exportaciones petroleras y de sus derivados, registraban más de US$1.000
millones en alguno de los primeros dos meses del año desde 2021. Pero en 2026,
ni en enero ni febrero se alcanzó ese umbral: las cifras llegaron a US$980,5
millones y US$869,6 millones en enero y febrero, respectivamente. Lo anterior
no se veía desde 2020, periodo de la pandemia por covid-19.
La producción fiscalizada
de petróleo fue en enero de 747.200 barriles diarios, mientras que en febrero
fue de 746.400 barriles diarios. En gas, las cifras se ubicaron en 693 millones
de pies cúbicos diarios en enero y en febrero llegaron a 683 millones de pies
cúbicos diarios. La carga a refinerías de Ecopetrol para enero se ubicó en
428.800 barriles diarios y en febrero en 429.700 barriles diarios.
Finalmente, como se
mencionó al comienzo, el precio internacional del petróleo fue uno de los
indicadores que mejor desempeño registró a causa de los conflictos en Medio
Oriente. La Administración de Información Energética de EE. UU. prevé que el
precio promedio del barril Brent alcance sus máximos en el segundo trimestre de
2026, llegando a US$115 por barril, y luego comenzaría a descender de forma
gradual. También proyectó que el Brent caerá por debajo de US$90 por barril en
el cuarto trimestre de 2026 y promediará US$76 por barril en 2027, aunque esto
depende de la duración de los conflictos en Medio Oriente y de las
interrupciones en la producción petrolera.
Fuente: Valora
Premercado | Bolsas bajan tras fracaso de negociaciones
entre EE. UU. e Irán: se espera bloqueo del estrecho de Ormuz
El bloqueo estadounidense
a los barcos que pasen por Ormuz desde o con dirección a Irán ha tensionado
nuevamente los precios de la energía.
Las acciones asiáticas
cayeron el lunes después de que las conversaciones del fin de semana entre
Estados Unidos e Irán no alcanzaran ningún consenso, con Washington
preparándose ahora para bloquear el estrecho de Ormuz para presionar a Teherán.
El Kospi de Corea del Sur
y el índice Nikkei 225 de Japón fueron los de peor desempeño en Asia, perdiendo
más del 1 % cada uno. El índice Topix de Japón cayó un 0,3 %.
El ASX 200 de Australia
cayó un 0,5 %, mientras que el índice Straits Times de Singapur bajó un 0,3 %.
Adicionalmente, las
acciones chinas mostraron cierta resistencia, con los índices Shanghai Shenzhen
CSI 300 y Shanghai Composite moviéndose en un rango plano a bajo. Pero el
índice Hang Seng de Hong Kong se deslizó un 1,2 %, presionado por las pérdidas
en acciones tecnológicas.
Las acciones asiáticas
habían registrado fuertes ganancias la semana pasada ante las noticias de las
conversaciones de alto el fuego. Pero ahora parecen en riesgo de revertir
dichas ganancias, especialmente si la guerra entre EE. UU. e Irán no muestra signos
de disminuir.
Las bolsas europeas bajan
alrededor del 1 % por el aumento del precio del petróleo por encima de US$100
tras el fracaso de las negociaciones entre Irán y Estados Unidos, que ha
anunciado el bloqueo del estrecho de Ormuz desde esta tarde.
Destaca la caída del 1,39
% de Madrid, mientras que Fráncfort y el índice Euro Stoxx 50 bajan el 0,95 %
cada uno; París el 0,81 %, Milán el 0,73 % y Londres el 0,34 %.
Los operadores ahora
esperan los datos de inflación de marzo de la Eurozona a finales de esta
semana, que podrían proporcionar información sobre cómo la guerra con Irán está
afectando los aumentos de precios en la zona de la moneda.
Cabe resaltar que Europa
utiliza energía importada del Golfo Pérsico, especialmente gas natural de
Qatar, donde la infraestructura local ha sido afectada por ataques durante el
conflicto en expansión.
El Banco Central Europeo,
que supervisa la política monetaria para la Eurozona, ha señalado que mantendrá
una estrecha vigilancia sobre los efectos inflacionarios del conflicto.
Los futuros de tipos de
interés ahora están valorando aproximadamente tres subidas de tipos de interés
de 25 puntos básicos, cada una por parte del BCE para finales de 2026, según
estimaciones de LSEG citadas por Reuters.
El viernes habían
predominado las caídas en Wall Street: el índice Dow Jones de Industriales el
0,56 % y el S&P 500 el 0,11 %, mientras que el tecnológico Nasdaq Composite
subió el 0,35 %. Los futuros sobre estos índices bajan alrededor del 0,6 % hoy.
No existe certeza de que
puedan seguir las negociaciones de paz por los ataques israelíes en el Líbano y
la negativa de Irán a disponer de armas nucleares. Además, el presidente
estadounidense ha amenazado con aranceles del 50 % a China si envía armas a Irán.
El bloqueo estadounidense
a los barcos que pasen por Ormuz desde o con dirección a Irán ha tensionado
nuevamente los precios de la energía, sobre todo después de que Irán amenazara
con atacar los puertos del golfo Pérsico.
Por ello, con la previsión
de que continúe aumentando la inflación y se resienta el crecimiento económico,
los inversores han apostado por recoger beneficios tras la subida de la semana
pasada. Ayer ganó las elecciones en Hungría el líder opositor Péter Magyar.
Mientras tanto, el Wall
Street Journal ha informado que Trump está considerando ataques limitados
contra Irán, lo que según los analistas podría ser una señal de que la Casa
Blanca podría estar “alejándose agresivamente de una reanudación” de la campaña
de bombardeos a gran escala que había estado llevando a cabo contra Irán desde
finales de febrero.
Por otra parte, esta tarde
se conocerán los resultados de Goldman Sachs y datos del mercado inmobiliario
estadounidense.
Petróleo, materias primas
y criptomonedas
El barril de petróleo se
encarece el 7,23 % a hasta US$102,43, mientras el West Texas Intermediate, de
referencia en Estados Unidos, sube el 8,04 % hasta US$104,33.
Por su parte, el gas
natural sube el 8,63 % hasta 47,64 euros el megavatio hora.
La onza troy de oro pierde
el 0,7 % y se negocia a US$4.716,4, y la plata cede el 2,02 % hasta US$74,35.
Finalmente, el bitcoin
baja el 0,83 % y se cotiza a US$70.765.
Fuente: Valora
Los riesgos que ve el gerente del Banco de la República
para la inflación en Colombia: Pone la lupa en los alimentos
El gerente del Banco de la
República, Leonardo Villar, señaló algunos riesgos para la inflación en
Colombia.
Leonardo Villar, gerente
del Banco de la República, se refirió sobre lo que debería pasar con la
inflación en Colombia para los próximos meses, así como los riesgos más
complejos que podría vivir el país y el golpe para los hogares de más bajos
ingresos.
Dijo Villar que hubo una
situación muy específica en los últimos datos de inflación: hubo algo de
aumento en el IPC de alimentos; un aumento muy importante en lo que desde el
Banco llaman la inflación básica, que es el IPC sin alimentos y sin regulados.
Señaló Villar que la
inflación básica medida de esa manera se ubicó en 5,51 %. Esa inflación básica
en noviembre del año pasado estaba en 4,85 %, lo que quiere decir que, en solo
tres meses, la inflación en Colombia básica aumentó 66 puntos básicos.
Complementó diciendo que
la perspectiva hacia futuro es que ascienda, de acuerdo con las proyecciones de
los analistas, a niveles del orden de 6,3 % a finales de este año.
Los datos que confirmarían
que el salario mínimo sí le está pegando a la inflación en Colombia
Inflación en Colombia y
riesgos latentes
“Entonces, el núcleo de la
preocupación está en la inflación básica, que es de alguna manera la inflación
de todos los productos, de todos los bienes, de todos los servicios que están
de alguna manera afectados por la situación macroeconómica y que son adicionales
a lo de los alimentos (que puede haber tenido un aumento por razones más
temporales)”, dijo el gerente Villar en la rueda de prensa tras la decisión de
tasas.
Adicionalmente, el gerente
Villar explicó que hay un comportamiento muy atípico de lo que se conoce como
la inflación de regulados, que hizo que la inflación de regulados bajara de
manera fuerte, de un nivel del orden de 5,5 % a un nivel del orden de 4 %.
“Básicamente, una
reducción en el precio de la gasolina que se dio en estos meses, una reducción
en las tarifas de la electricidad y una reducción muy importante en el ritmo de
crecimiento de los precios del gas. Esos se comportaron muy bien, para ponerlo
en esos términos, desde el punto de vista de la inflación de un mes, pero por
decisiones administrativas cuya sostenibilidad en el tiempo es difícil de
prever”, agregó Villar.
Las expectativas del
gerente Villar para la inflación en Colombia
A ojos del gerente Villar,
el principal riesgo inflacionario estaría, en este momento, con foco en la
inflación básica, que es la inflación generalizada.
Puntualmente del lado de
los alimentos, el análisis de Villar señala que tuvieron un aumento temporal,
“pero no hay razones para pensar que eso no se pueda ajustar en los próximos
meses y que eso haya sido puramente coyuntural”.
Concluyó el gerente
diciendo que la parte que típicamente le preocupa más a la política monetaria y
a los bancos centrales es la inflación en Colombia de los centenares o miles de
productos que no están tan identificados como esos bienes regulados o como los
alimentos.
“Todo lo demás está
incorporado en lo que llamamos inflación básica, y esa inflación básica ha
tenido una aceleración importante. Ahí están los mayores riesgos hacia futuro»,
dijo.
Fuente: Valora
Nuevo decreto de inversiones pensionales podría
presionar el dólar a la baja por efecto de las monetizaciones
Según Asofondos, la
restricción obligará a una desinversión de activos externos que implicaría una
venta de activos en dólares para comprar pesos.
Con la publicación de un
decreto que reconfigura los límites de inversión de las Administradoras de
Fondos de Pensiones (AFP) en el extranjero por parte del Gobierno, los
analistas esperan un ingreso masivo de dólares al país, lo que impactaría
directamente la tasa de cambio.
La norma que establece un
tope global del 30 % en inversiones de ahorro de los trabajadores en otros
mercados. Actualmente, las AFP mantienen una exposición internacional cercana
al 48,8 % de su portafolio, lo que representa aproximadamente $257,1 billones,
de acuerdo con la Asociación Colombiana de Administradoras de Fondos de
Pensiones y de Cesantía (Asofondos).
El nuevo marco
regulatorio, que busca redirigir el ahorro de los trabajadores hacia el mercado
interno, exige una reducción gradual de este porcentaje en un plazo de cinco
años: primero, las entidades deberán alcanzar un límite intermedio del 35 % en
tres años para llegar luego a un 30 % al quinto año de vigencia.
Según la Unidad de
Proyección Normativa y Estudios de Regulación Financiera (URF), este ajuste se
plantea de forma «gradual y prudencial» para evitar traumatismos en los
mercados financieros.
Efecto en el precio del
dólar en Colombia
Andrés Velasco, presidente
de Asofondos, señaló que esta restricción obligará a una desinversión de
activos externos que implicaría una reducción de más de $100 billones en la
exposición extranjera, según cálculos preliminares.
Este movimiento conlleva la venta de activos en dólares para comprar pesos (monetización), lo que naturalmente ejercería una presión a la baja en la tasa de cambio.
En ello coincidió Juan
Pablo Vieira, CEO de JP Tactical Trading, quien advirtió que una monetización
de alrededor de $100 billones generaría una presión importante para el dólar
hacia abajo los próximos cinco años, por tratarse de un monto tan grande.
Sin embargo, explicó que,
por ahora, la tasa de cambio no se ha movido de forma brusca sino alineada con
el resto de las monedas de la región porque al final va a ser clave qué pase
con el cambio de gobierno tras las elecciones presidenciales.
Velasco advierte que el
esfuerzo de traer esos dólares al país dependerá de la volatilidad del mercado,
señalando que «si llegar a haber una depreciación muy fuerte de la moneda, la
rentabilidad en dólares de todo ese portafolio que pesa el 50 %, se sube», lo
que obligaría a las AFP a realizar flujos de desinversión aún mayores para no
exceder los topes permitidos.
Además, recordó que el
país ya enfrenta un déficit de cuenta corriente financiado con deuda de
portafolio y que la falta de dólares es un síntoma de malestar que esta medida
no necesariamente cura.
Sin embargo, la principal
preocupación del gremio de las AFP radica en el impacto sobre la rentabilidad
del ahorro individual. Velasco calificó el decreto como una «muy mala noticia
para los trabajadores colombianos», argumentando que limitar la diversificación
reduce la capacidad de gestionar el riesgo y obtener mejores retornos.
El directivo explicó que
el 80 % de los saldos en las cuentas de ahorro individual provienen de la
rentabilidad y no de las cotizaciones. Al restringir el acceso a mercados
internacionales, donde históricamente se obtienen retornos del 8,5 % frente al
3,8 % en Colombia, Velasco anticipa que a futuro habrá menos pensionados y
pensiones más bajas.
Esto se debe a que será
mucho más difícil para un afiliado alcanzar los montos necesarios para una
renta vitalicia sin la potencia de los mercados bursátiles globales, según
explicó.
Vieira también señaló que
la presión del gobierno por limitar las inversiones de las AFP en el exterior y
traer esos recursos a Colombia afecta a los inversionistas, los ahorradores y
los futuros pensionados.
¿Falta de capital o falta
de proyectos?
Mientras el Gobierno
argumenta que el país necesita los capitales que las AFP han sacado del país
para financiar proyectos estratégicos de infraestructura, energía y vivienda,
Velasco sostiene que el diagnóstico oficial es inadecuado. Según el vocero, la
inversión en Colombia es baja no por falta de recursos de las AFP, sino por la
presión fiscal y la desconfianza.
Velasco reveló que el año
pasado, a los fondos de pensiones se les quedaron cerca de $11 billones que
tenían para invertir en Colombia; “simplemente no llegaron a demandarlos»,
dijo.
Para el economista, la
baja inversión responde a que el Estado está sobreendeudado y paga tasas de
interés muy altas (13 % – 14 %) para financiar su déficit, lo que desincentiva
proyectos privados.
En sus palabras, la
realidad es que «las firmas no financieras producen ahorro neto y no están
demandando ahorro neto», lo que sugiere que forzar más capital hacia el mercado
local no garantiza la creación de nuevos proyectos si persisten la inestabilidad
jurídica y la alta carga impositiva.
Fuente: Valora
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