viernes, 30 de enero de 2026

Enero 30 de 2026

Presidente de Colpensiones aclara cuánto subirán las mesadas arriba del salario mínimo

El presidente de Colpensiones entregó detalles de los montos y mesadas que se entregarán durante este año.

Organizaciones de pensionados en Colombia han dado a conocer una serie de reparos y preocupaciones sobre lo que debería subir la mesada que paga Colpensiones, teniendo en cuenta el incremento del salario mínimo decretado por el Gobierno.

Lo anterior sumado al hecho de que el impacto de la inflación del 23 % del salario mínimo para 2026 no se estaría compensando con el 5,1 % de la inflación, cifra a la que se ajustan las mesadas arriba de un salario mínimo.

Colpensiones ha mencionado, así como el mismo gobierno Petro, que los cambios en ese sentido no representan un golpe a los jubilados, toda vez que la desindexación de varios precios de la economía nacional ayudará a que las mesadas se ajusten a la nueva realidad económica del país.

En declaraciones recogidas por Semana, el presidente del fondo público, Jaime Dussán, aclaró que “las mesadas que superan un salario mínimo ($1.750.905) se reajustan con base en la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) certificado para el año anterior”.

Otros llamados de atención de los pensionados a Colpensiones

Recordó en ese sentido el funcionario que, para 2026, este incremento corresponde al 5,1 %, “con el fin de conservar el poder adquisitivo de los pensionados”.

Sin embargo, las asociaciones de jubilados, así como expertos locales, señalan que verán, quienes ganen entre uno y dos salarios mínimo, una pérdida real del poder adquisitivo.

Sumado al hecho de que los descuentos que se hacen en las mesadas de Colpensiones se mantienen y son un gasto que se vuelve complejo de asumir, como lo son los aportes a salud, por ejemplo, petición que se volvió a llevar a la mesa de la reciente concertación de políticas salariales.

Fuente: Valora

Trump confirma a Kevin Warsh como candidato para liderar la Reserva Federal en relevo de Jerome Powell

Kevin Warsh abriría una etapa en la que el enfoque frente a la inflación, las tasas de interés y la estabilidad financiera podría cambiar pronto en la Fed.

El presidente Donald Trump reveló hoy finalmente que Kevin Warsh será su candidato para presidir la Reserva Federal (Fed), una señal que vuelve a poner en primer plano la relación entre la política y la autoridad monetaria estadounidense, en un contexto de alta sensibilidad para los mercados financieros y la economía global.

El anuncio se conoce después de que Jerome Powell, actual presidente del banco central y próximo a dejar el cargo, advirtiera públicamente sobre los riesgos que enfrenta la Fed frente a posibles presiones políticas. En la última reunión de política monetaria, en la que la entidad decidió mantener sin cambios los tipos de interés, Powell fue enfático al señalar que la credibilidad del banco central depende de su autonomía frente al poder político. “Si se pierde la independencia, sería difícil restaurar la credibilidad de la institución”, alertó el economista.

Las declaraciones de Powell fueron interpretadas por analistas como una defensa preventiva del rol técnico de la Fed, en medio de un escenario político marcado por propuestas de mayor intervención sobre las decisiones monetarias. En ese contexto, el nombre de Kevin Warsh, con una trayectoria reconocida en el sistema financiero, pero también con afinidad a visiones más críticas de la actual conducción del banco central, genera expectativas y debate en Wall Street y entre economistas.

El eventual nombramiento de Warsh abriría una nueva etapa en la Reserva Federal, en la que el enfoque frente a la inflación, las tasas de interés y la estabilidad financiera podría experimentar cambios relevantes, especialmente si se materializa una visión más alineada con las prioridades de crecimiento económico y estímulo defendidas por Trump durante su presidencia.

¿Quién es Kevin Warsh?

Warsh es un economista y exfuncionario de alto perfil en el sistema financiero estadounidense. Fue gobernador de la Reserva Federal entre 2006 y 2011, periodo en el que tuvo un papel clave durante la crisis financiera global de 2008, participando en decisiones extraordinarias para estabilizar los mercados y el sistema bancario.

Antes de su paso por la Fed, Warsh trabajó en el sector privado y fue asesor económico en la Casa Blanca durante la administración de George W. Bush, donde estuvo involucrado en temas de mercados de capitales y política financiera. Tras dejar el banco central, se ha desempeñado como académico, conferencista y asesor económico, manteniendo una presencia activa en el debate público sobre inflación, política monetaria y regulación financiera.

Warsh es conocido por sus posturas críticas frente a políticas monetarias excesivamente expansivas y por advertir sobre los riesgos de una Fed que, a su juicio, asuma funciones que excedan su mandato tradicional. Su eventual llegada a la presidencia del banco central sería interpretada como una apuesta por redefinir el alcance y el rol de la autoridad monetaria en la economía estadounidense.

Por tanto, es visto como un defensor de tipos de interés más bajos, una visión más alineada con las opiniones de Trump durante el último año, pero también se considera una de las opciones menos radicales entre los diversos candidatos que se han sugerido públicamente para el cargo.

Fuente: Valora

“Las dificultades que tiene hoy Colombia han sido inducidas por este gobierno”: Exministro Echeverry

Echeverry fue enfático en que el principal problema que enfrenta Colombia hoy es la deuda pública.

En el marco del Foro Perspectivas 2026 del Banco de Occidente, el exministro de Hacienda Juan Carlos Echeverry ofreció un análisis detallado sobre el estado actual de la economía colombiana y advirtió que las decisiones del gobierno colombiano han derivado en un desbalance de los indicadores fiscales.

Durante su intervención, el economista trazó una clara distinción entre la salud del sector privado y el comportamiento del sector público, señalando que los mayores obstáculos que enfrenta el país son de naturaleza política y regulatoria.

Echeverry fue enfático en que el principal problema que enfrenta Colombia hoy es la deuda pública, a la cual calificó como una «gran vulnerabilidad» que requiere un cuidado extremo. Según el exministro, el país atraviesa una situación de «esquizofrenia» económica: mientras el sector externo y los hogares muestran resiliencia, el gobierno ha incurrido en un gasto público excesivo.

El exfuncionario criticó duramente la falta de prudencia fiscal, haciendo referencia al hecho de que el gasto ha pasado de un índice de 100 durante la pandemia a 118 en la actualidad, a pesar de que la crisis del Covid-19 ya terminó.

«Uno no puede gastar como si no hubiera mañana», advirtió, añadiendo que esta conducta dejará un déficit fiscal y un lastre de deuda muy complejo para la próxima administración. Además, lamentó que este aumento en el gasto no se refleje en obras, denunciando una subinversión en infraestructura que requiere una bonanza de inversión de al menos dos décadas para corregirse.

En sus palabras, lo que ha sido difícil en sectores como hidrocarburos, infraestructura y vivienda responde a «errores regulatorios y mensajes autoinfligidos» por la actual administración.

Contrario a la situación del gobierno, Echeverry destacó que el gasto de los hogares y el sistema financiero se encuentran en una posición sólida. Aseguró que los bancos están bien porque las familias no están sobreendeudadas ni enfrentan una burbuja en los precios de la vivienda. De hecho, tras un saneamiento financiero en los años 2023 y 2024, el crédito en las modalidades comercial, de consumo e hipotecario está creciendo en términos reales.

Incertidumbre en otros frentes: tasas, inflación, dólar y salario mínimo

Uno de los puntos más críticos de la charla fue el desajuste en los precios relativos. Echeverry señaló que ha habido un «descache» significativo en las proyecciones de inflación y tasa de cambio, la cual se ha apreciado hasta los $3.600. Aunque un dólar más barato ayuda a amortiguar el choque de costos e inflación, también afecta a sectores exportadores como la agricultura, dijo.

Sobre el salario mínimo, calificó de «exorbitante» el incremento acumulado del 23 %, advirtiendo que este tipo de decisiones pueden terminar acabando con la figura al incentivar la tecnificación de la economía. Según su visión, si el trabajo se encarece demasiado frente a las máquinas (que se abaratan con un dólar bajo), las empresas optarán por la automatización.

Luego manifestó que a pesar de los retos internos, el sector externo presenta una dinámica positiva impulsada por una «bonanza» de remesas, turismo y exportaciones de café. Sin embargo, recordó que el mercado internacional observa con preocupación la política fiscal colombiana.

Echeverry indicó que, para que las tasas de interés bajen de manera sostenida, el próximo gobierno deberá presentar un plan fiscal creíble que convenza a los banqueros internacionales y reduzca el gasto.

Finalmente, el exministro comparó la situación actual con las crisis de los gobiernos de Belisario Betancur y Ernesto Samper, vaticinando que la próxima administración tendrá que dedicar cuatro años a «limpiar la casa» y arreglar el desorden fiscal heredado.

Fuente: Valora

Gobierno Petro tendría que devolver cientos de miles de millones en impuestos: Esto pasaría si Corte tumba definitivamente la emergencia económica

Varios son los escenarios en caso de que la Corte Constitucional tumbe de manera definitiva la emergencia económica.

La Corte Constitucional, la noche de este jueves 29 de enero, dio a conocer que suspendió los efectos del decreto de emergencia económica emitido por el gobierno Petro.

Entre algunas de las razones, una de las más importantes es que las motivaciones habrían sido inconstitucionales, llevando también a una afectación de las finanzas de empresas y hogares.

La emergencia económica, hay que recordar, la decretó el gobierno Petro para buscar los recursos que no fueron aprobados de la reforma tributaria que tumbó el Congreso de la República.

Un análisis de Andrés Pardo, Head of LatAm Macro Strategy en XP Investments, muestra que ahora la Corte procederá a una revisión completa del fondo del decreto de emergencia, y se espera un fallo en febrero o marzo.

“El escenario base es que el decreto sea anulado por falta de mérito constitucional. Aunque el fallo final aún está pendiente, el lenguaje utilizado en la decisión provisional —donde la mayoría describió la emergencia como “manifiestamente inconstitucional”— sugiere que revertir el rumbo en la etapa final será difícil”.

La plata que debería devolver el gobierno Petro si se cae la emergencia económica

Habrá que esperar si el decreto es finalmente invalidado, toda vez que la Corte podría ordenar la devolución de los impuestos ya recaudados bajo la emergencia. 

Datos suministrados por el analista muestran que, al 22 de enero, se informó que los recaudos ascendían a $814.000 millones, “lo que plantea desafíos tanto legales como prácticos en torno al reembolso, particularmente para los impuestos indirectos”.

Agrega el análisis que, políticamente, el fallo sobre la emergencia económica representa un claro revés para el gobierno Petro, por lo que es probable que el mandatario utilice la suspensión para reforzar su narrativa de obstrucción institucional.

Sobre los impactos macroeconómicos de la decisión, dice Pardo que la suspensión tiene implicaciones inflacionarias a corto plazo, particularmente para el IPC de febrero.

“Los impuestos temporales a las bebidas alcohólicas y cigarrillos ya estaban vigentes desde el 1 de enero, y se había estimado previamente que estas medidas añadirían alrededor de 18–20 puntos básicos a la inflación del IPC de enero”.

Al tiempo que, con la suspensión de la emergencia económica, “una magnitud similar podría restarse del IPC de febrero, ya que estos efectos impositivos se revierten efectivamente. La inflación de enero seguirá reflejando una contribución positiva de estos impuestos, aunque no está claro si las tasas impositivas más bajas vigentes durante los últimos dos días de enero compensarán parcialmente el impacto mensual”.

Fuente: Valora

Relevante | GeoPark compra los activos de Frontera Energy en Colombia; se convierte en la empresa privada de hidrocarburos más grande del país

Felipe Bayón, presidente de GeoPark, utilizó la línea de crédito flexible de Vitol para la compra. Su apuesta estará en Vaca Muerta (Argentina).

GeoPark anunció la adquisición de todos los activos de Frontera Energy en Colombia. Según informó la compañía, la transacción duplica su producción y reservas, fortalece su generación de flujo de caja y mejora su capacidad para financiar sus activos en Vaca Muerta, Argentina. Con esta operación, la empresa se convierte en la mayor compañía privada de petróleo y gas del país.

La organización, liderada por Felipe Bayón, expresidente de Ecopetrol, informó que el acuerdo se cerró en US$375 millones, sujetos a ajustes de cierre, además de un pago adicional de US$25 millones condicionado al cumplimiento de ciertos «hitos» de desarrollo.

El contrato no contempla la adquisición de Frontera Energy Corporation, empresa que cotiza en la bolsa canadiense, ni de sus intereses exploratorios o activos de infraestructura en Guyana. No obstante, GeoPark señaló que la operación consolida una plataforma integrada de exploración y producción en Colombia y Argentina, ampliando su base de reservas, su escala operativa y su generación de caja.

“Más allá de las métricas financieras y de producción, esta transacción habilita un enfoque de desarrollo integral de campos en activos como Quifa y en el portafolio más amplio de los Llanos, lo que nos permite extender una producción estable, capturar sinergias y reinvertir de manera eficiente. Esto respaldará una producción sostenida, la protección de las reservas y un mayor nivel de inversión que beneficia a las regiones donde operamos a través de empleos, regalías e impuestos”, afirmó Bayón.

Las cifras de la transacción

La adquisición de los activos de Frontera Energy fortalecerá la capacidad financiera de GeoPark para impulsar su crecimiento. La compañía proyecta que su producción supere los 90.000 barriles diarios de petróleo en 2028, con un Ebitda estimado en US$950 millones, lo que duplica su proyección previa para ese año.

Según informó la empresa, el mayor tamaño y la diversificación de su portafolio permitirán mejorar la generación de flujo de caja y reducir el punto de equilibrio en efectivo, que pasaría de aproximadamente US$8 por barril a los precios actuales del mercado.

GeoPark reiteró que el fortalecimiento de su flujo de caja ampliará su capacidad para financiar sus planes de expansión en Vaca Muerta, en Argentina, donde se desarrollan proyectos mediante la técnica de fracturamiento hidráulico (fracking), considerada por la administración de Felipe Bayón como una de las principales apuestas de rentabilidad de la compañía.

La operación también tendría un impacto positivo en los indicadores de endeudamiento. La aceleración de los activos en Vaca Muerta contribuiría a reducir la deuda hacia 2028. Además, se proyecta que la integración de las operaciones genere sinergias recurrentes anuales de entre US$30 millones y US$50 millones a partir de 2027, con ahorros que se extenderían por cerca de seis años.

Oportunidades en los yacimientos petroleros y gasíferos

La compañía indicó que existe potencial para incorporar hasta 16 millones de barriles en reservas probadas y probables en el campo Quifa, donde ya se adelanta un proceso de desarrollo, aunque este volumen no está incluido en la transacción.

En el bloque Cubiro, GeoPark identificó una oportunidad inicial para incorporar cerca de ocho millones de barriles en reservas probadas y probables, con un potencial adicional estimado entre 20 y 40 millones de barriles. Este activo sería uno de los ejes de la ejecución operativa de la compañía en el país.

Adicionalmente, los bloques VIM-1 y El Difícil permitirían una mayor exposición al gas natural dentro del portafolio adquirido.

Debe señalarse que la transacción asigna un valor empresarial total cercano a US$600 millones a los activos adquiridos, que incluye el pago en efectivo y la deuda existente, excluyendo la posición de caja de Frontera Energy a nivel internacional.

El portafolio adquirido está compuesto por 17 bloques en Colombia, con presencia en dos cuencas estratégicas: el Valle Inferior del Magdalena, liderado por el bloque VIM-1, y la cuenca de los Llanos, que incluye el campo Quifa y los bloques CPE-6, Guatiquía y Cubiro.

La operación fue financiada mediante una línea de crédito flexible otorgada por Vitol, por hasta US$500 millones, pero de los cuales se comprometieron US$330 millones. La compañía descartó la emisión de acciones como parte de la transacción.

Fuente: Valora

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