Presidente de Colpensiones aclara cuánto subirán las mesadas arriba del salario mínimo
El presidente de
Colpensiones entregó detalles de los montos y mesadas que se entregarán durante
este año.
Organizaciones de
pensionados en Colombia han dado a conocer una serie de reparos y
preocupaciones sobre lo que debería subir la mesada que paga Colpensiones,
teniendo en cuenta el incremento del salario mínimo decretado por el Gobierno.
Lo anterior sumado al
hecho de que el impacto de la inflación del 23 % del salario mínimo para 2026
no se estaría compensando con el 5,1 % de la inflación, cifra a la que se
ajustan las mesadas arriba de un salario mínimo.
Colpensiones ha
mencionado, así como el mismo gobierno Petro, que los cambios en ese sentido no
representan un golpe a los jubilados, toda vez que la desindexación de varios
precios de la economía nacional ayudará a que las mesadas se ajusten a la nueva
realidad económica del país.
En declaraciones recogidas
por Semana, el presidente del fondo público, Jaime Dussán, aclaró que “las
mesadas que superan un salario mínimo ($1.750.905) se reajustan con base en la
variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) certificado para el año
anterior”.
Otros llamados de atención
de los pensionados a Colpensiones
Recordó en ese sentido el
funcionario que, para 2026, este incremento corresponde al 5,1 %, “con el fin
de conservar el poder adquisitivo de los pensionados”.
Sin embargo, las
asociaciones de jubilados, así como expertos locales, señalan que verán,
quienes ganen entre uno y dos salarios mínimo, una pérdida real del poder
adquisitivo.
Sumado al hecho de que los
descuentos que se hacen en las mesadas de Colpensiones se mantienen y son un
gasto que se vuelve complejo de asumir, como lo son los aportes a salud, por
ejemplo, petición que se volvió a llevar a la mesa de la reciente concertación
de políticas salariales.
Fuente: Valora
Trump confirma a Kevin Warsh como candidato para
liderar la Reserva Federal en relevo de Jerome Powell
Kevin Warsh abriría una
etapa en la que el enfoque frente a la inflación, las tasas de interés y la
estabilidad financiera podría cambiar pronto en la Fed.
El presidente Donald Trump
reveló hoy finalmente que Kevin Warsh será su candidato para presidir la
Reserva Federal (Fed), una señal que vuelve a poner en primer plano la relación
entre la política y la autoridad monetaria estadounidense, en un contexto de
alta sensibilidad para los mercados financieros y la economía global.
El anuncio se conoce
después de que Jerome Powell, actual presidente del banco central y próximo a
dejar el cargo, advirtiera públicamente sobre los riesgos que enfrenta la Fed
frente a posibles presiones políticas. En la última reunión de política monetaria,
en la que la entidad decidió mantener sin cambios los tipos de interés, Powell
fue enfático al señalar que la credibilidad del banco central depende de su
autonomía frente al poder político. “Si se pierde la independencia, sería
difícil restaurar la credibilidad de la institución”, alertó el economista.
Las declaraciones de
Powell fueron interpretadas por analistas como una defensa preventiva del rol
técnico de la Fed, en medio de un escenario político marcado por propuestas de
mayor intervención sobre las decisiones monetarias. En ese contexto, el nombre
de Kevin Warsh, con una trayectoria reconocida en el sistema financiero, pero
también con afinidad a visiones más críticas de la actual conducción del banco
central, genera expectativas y debate en Wall Street y entre economistas.
El eventual nombramiento
de Warsh abriría una nueva etapa en la Reserva Federal, en la que el enfoque
frente a la inflación, las tasas de interés y la estabilidad financiera podría
experimentar cambios relevantes, especialmente si se materializa una visión más
alineada con las prioridades de crecimiento económico y estímulo defendidas por
Trump durante su presidencia.
¿Quién es Kevin Warsh?
Warsh es un economista y
exfuncionario de alto perfil en el sistema financiero estadounidense. Fue
gobernador de la Reserva Federal entre 2006 y 2011, periodo en el que tuvo un
papel clave durante la crisis financiera global de 2008, participando en decisiones
extraordinarias para estabilizar los mercados y el sistema bancario.
Antes de su paso por la
Fed, Warsh trabajó en el sector privado y fue asesor económico en la Casa
Blanca durante la administración de George W. Bush, donde estuvo involucrado en
temas de mercados de capitales y política financiera. Tras dejar el banco central,
se ha desempeñado como académico, conferencista y asesor económico, manteniendo
una presencia activa en el debate público sobre inflación, política monetaria y
regulación financiera.
Warsh es conocido por sus
posturas críticas frente a políticas monetarias excesivamente expansivas y por
advertir sobre los riesgos de una Fed que, a su juicio, asuma funciones que
excedan su mandato tradicional. Su eventual llegada a la presidencia del banco
central sería interpretada como una apuesta por redefinir el alcance y el rol
de la autoridad monetaria en la economía estadounidense.
Por tanto, es visto como
un defensor de tipos de interés más bajos, una visión más alineada con las
opiniones de Trump durante el último año, pero también se considera una de las
opciones menos radicales entre los diversos candidatos que se han sugerido públicamente
para el cargo.
Fuente: Valora
“Las dificultades que tiene hoy Colombia han sido
inducidas por este gobierno”: Exministro Echeverry
Echeverry fue enfático en
que el principal problema que enfrenta Colombia hoy es la deuda pública.
En el marco del Foro
Perspectivas 2026 del Banco de Occidente, el exministro de Hacienda Juan Carlos
Echeverry ofreció un análisis detallado sobre el estado actual de la economía
colombiana y advirtió que las decisiones del gobierno colombiano han derivado
en un desbalance de los indicadores fiscales.
Durante su intervención,
el economista trazó una clara distinción entre la salud del sector privado y el
comportamiento del sector público, señalando que los mayores obstáculos que
enfrenta el país son de naturaleza política y regulatoria.
Echeverry fue enfático en
que el principal problema que enfrenta Colombia hoy es la deuda pública, a la
cual calificó como una «gran vulnerabilidad» que requiere un cuidado extremo.
Según el exministro, el país atraviesa una situación de «esquizofrenia» económica:
mientras el sector externo y los hogares muestran resiliencia, el gobierno ha
incurrido en un gasto público excesivo.
El exfuncionario criticó
duramente la falta de prudencia fiscal, haciendo referencia al hecho de que el
gasto ha pasado de un índice de 100 durante la pandemia a 118 en la actualidad,
a pesar de que la crisis del Covid-19 ya terminó.
«Uno no puede gastar como
si no hubiera mañana», advirtió, añadiendo que esta conducta dejará un déficit
fiscal y un lastre de deuda muy complejo para la próxima administración.
Además, lamentó que este aumento en el gasto no se refleje en obras, denunciando
una subinversión en infraestructura que requiere una bonanza de inversión de al
menos dos décadas para corregirse.
En sus palabras, lo que ha
sido difícil en sectores como hidrocarburos, infraestructura y vivienda
responde a «errores regulatorios y mensajes autoinfligidos» por la actual
administración.
Contrario a la situación
del gobierno, Echeverry destacó que el gasto de los hogares y el sistema
financiero se encuentran en una posición sólida. Aseguró que los bancos están
bien porque las familias no están sobreendeudadas ni enfrentan una burbuja en los
precios de la vivienda. De hecho, tras un saneamiento financiero en los años
2023 y 2024, el crédito en las modalidades comercial, de consumo e hipotecario
está creciendo en términos reales.
Incertidumbre en otros
frentes: tasas, inflación, dólar y salario mínimo
Uno de los puntos más
críticos de la charla fue el desajuste en los precios relativos. Echeverry
señaló que ha habido un «descache» significativo en las proyecciones de
inflación y tasa de cambio, la cual se ha apreciado hasta los $3.600. Aunque un
dólar más barato ayuda a amortiguar el choque de costos e inflación, también
afecta a sectores exportadores como la agricultura, dijo.
Sobre el salario mínimo,
calificó de «exorbitante» el incremento acumulado del 23 %, advirtiendo que
este tipo de decisiones pueden terminar acabando con la figura al incentivar la
tecnificación de la economía. Según su visión, si el trabajo se encarece demasiado
frente a las máquinas (que se abaratan con un dólar bajo), las empresas optarán
por la automatización.
Luego manifestó que a
pesar de los retos internos, el sector externo presenta una dinámica positiva
impulsada por una «bonanza» de remesas, turismo y exportaciones de café. Sin
embargo, recordó que el mercado internacional observa con preocupación la política
fiscal colombiana.
Echeverry indicó que, para
que las tasas de interés bajen de manera sostenida, el próximo gobierno deberá
presentar un plan fiscal creíble que convenza a los banqueros internacionales y
reduzca el gasto.
Finalmente, el exministro
comparó la situación actual con las crisis de los gobiernos de Belisario
Betancur y Ernesto Samper, vaticinando que la próxima administración tendrá que
dedicar cuatro años a «limpiar la casa» y arreglar el desorden fiscal heredado.
Fuente: Valora
Gobierno Petro tendría que devolver cientos de miles de
millones en impuestos: Esto pasaría si Corte tumba definitivamente la
emergencia económica
Varios son los escenarios
en caso de que la Corte Constitucional tumbe de manera definitiva la emergencia
económica.
La Corte Constitucional,
la noche de este jueves 29 de enero, dio a conocer que suspendió los efectos
del decreto de emergencia económica emitido por el gobierno Petro.
Entre algunas de las
razones, una de las más importantes es que las motivaciones habrían sido
inconstitucionales, llevando también a una afectación de las finanzas de
empresas y hogares.
La emergencia económica,
hay que recordar, la decretó el gobierno Petro para buscar los recursos que no
fueron aprobados de la reforma tributaria que tumbó el Congreso de la
República.
Un análisis de Andrés
Pardo, Head of LatAm Macro Strategy en XP Investments, muestra que ahora la
Corte procederá a una revisión completa del fondo del decreto de emergencia, y
se espera un fallo en febrero o marzo.
“El escenario base es que
el decreto sea anulado por falta de mérito constitucional. Aunque el fallo
final aún está pendiente, el lenguaje utilizado en la decisión provisional
—donde la mayoría describió la emergencia como “manifiestamente inconstitucional”—
sugiere que revertir el rumbo en la etapa final será difícil”.
La plata que debería
devolver el gobierno Petro si se cae la emergencia económica
Habrá que esperar si el decreto es finalmente invalidado, toda vez que la Corte podría ordenar la devolución de los impuestos ya recaudados bajo la emergencia.
Datos suministrados por el
analista muestran que, al 22 de enero, se informó que los recaudos ascendían a
$814.000 millones, “lo que plantea desafíos tanto legales como prácticos en
torno al reembolso, particularmente para los impuestos indirectos”.
Agrega el análisis que,
políticamente, el fallo sobre la emergencia económica representa un claro revés
para el gobierno Petro, por lo que es probable que el mandatario utilice la
suspensión para reforzar su narrativa de obstrucción institucional.
Sobre los impactos
macroeconómicos de la decisión, dice Pardo que la suspensión tiene
implicaciones inflacionarias a corto plazo, particularmente para el IPC de
febrero.
“Los impuestos temporales
a las bebidas alcohólicas y cigarrillos ya estaban vigentes desde el 1 de
enero, y se había estimado previamente que estas medidas añadirían alrededor de
18–20 puntos básicos a la inflación del IPC de enero”.
Al tiempo que, con la
suspensión de la emergencia económica, “una magnitud similar podría restarse
del IPC de febrero, ya que estos efectos impositivos se revierten
efectivamente. La inflación de enero seguirá reflejando una contribución
positiva de estos impuestos, aunque no está claro si las tasas impositivas más
bajas vigentes durante los últimos dos días de enero compensarán parcialmente
el impacto mensual”.
Fuente: Valora
Relevante | GeoPark compra los activos de Frontera
Energy en Colombia; se convierte en la empresa privada de hidrocarburos más
grande del país
Felipe Bayón, presidente
de GeoPark, utilizó la línea de crédito flexible de Vitol para la compra. Su
apuesta estará en Vaca Muerta (Argentina).
GeoPark anunció la
adquisición de todos los activos de Frontera Energy en Colombia. Según informó
la compañía, la transacción duplica su producción y reservas, fortalece su
generación de flujo de caja y mejora su capacidad para financiar sus activos en
Vaca Muerta, Argentina. Con esta operación, la empresa se convierte en la mayor
compañía privada de petróleo y gas del país.
La organización, liderada
por Felipe Bayón, expresidente de Ecopetrol, informó que el acuerdo se cerró en
US$375 millones, sujetos a ajustes de cierre, además de un pago adicional de
US$25 millones condicionado al cumplimiento de ciertos «hitos» de desarrollo.
El contrato no contempla
la adquisición de Frontera Energy Corporation, empresa que cotiza en la bolsa
canadiense, ni de sus intereses exploratorios o activos de infraestructura en
Guyana. No obstante, GeoPark señaló que la operación consolida una plataforma
integrada de exploración y producción en Colombia y Argentina, ampliando su
base de reservas, su escala operativa y su generación de caja.
“Más allá de las métricas
financieras y de producción, esta transacción habilita un enfoque de desarrollo
integral de campos en activos como Quifa y en el portafolio más amplio de los
Llanos, lo que nos permite extender una producción estable, capturar sinergias
y reinvertir de manera eficiente. Esto respaldará una producción sostenida, la
protección de las reservas y un mayor nivel de inversión que beneficia a las
regiones donde operamos a través de empleos, regalías e impuestos”, afirmó
Bayón.
Las cifras de la
transacción
La adquisición de los
activos de Frontera Energy fortalecerá la capacidad financiera de GeoPark para
impulsar su crecimiento. La compañía proyecta que su producción supere los
90.000 barriles diarios de petróleo en 2028, con un Ebitda estimado en US$950 millones,
lo que duplica su proyección previa para ese año.
Según informó la empresa,
el mayor tamaño y la diversificación de su portafolio permitirán mejorar la
generación de flujo de caja y reducir el punto de equilibrio en efectivo, que
pasaría de aproximadamente US$8 por barril a los precios actuales del mercado.
GeoPark reiteró que el
fortalecimiento de su flujo de caja ampliará su capacidad para financiar sus
planes de expansión en Vaca Muerta, en Argentina, donde se desarrollan
proyectos mediante la técnica de fracturamiento hidráulico (fracking),
considerada por la administración de Felipe Bayón como una de las principales
apuestas de rentabilidad de la compañía.
La operación también
tendría un impacto positivo en los indicadores de endeudamiento. La aceleración
de los activos en Vaca Muerta contribuiría a reducir la deuda hacia 2028.
Además, se proyecta que la integración de las operaciones genere sinergias recurrentes
anuales de entre US$30 millones y US$50 millones a partir de 2027, con ahorros
que se extenderían por cerca de seis años.
Oportunidades en los
yacimientos petroleros y gasíferos
La compañía indicó que
existe potencial para incorporar hasta 16 millones de barriles en reservas
probadas y probables en el campo Quifa, donde ya se adelanta un proceso de
desarrollo, aunque este volumen no está incluido en la transacción.
En el bloque Cubiro,
GeoPark identificó una oportunidad inicial para incorporar cerca de ocho
millones de barriles en reservas probadas y probables, con un potencial
adicional estimado entre 20 y 40 millones de barriles. Este activo sería uno de
los ejes de la ejecución operativa de la compañía en el país.
Adicionalmente, los
bloques VIM-1 y El Difícil permitirían una mayor exposición al gas natural
dentro del portafolio adquirido.
Debe señalarse que la
transacción asigna un valor empresarial total cercano a US$600 millones a los
activos adquiridos, que incluye el pago en efectivo y la deuda existente,
excluyendo la posición de caja de Frontera Energy a nivel internacional.
El portafolio adquirido
está compuesto por 17 bloques en Colombia, con presencia en dos cuencas
estratégicas: el Valle Inferior del Magdalena, liderado por el bloque VIM-1, y
la cuenca de los Llanos, que incluye el campo Quifa y los bloques CPE-6, Guatiquía
y Cubiro.
La operación fue
financiada mediante una línea de crédito flexible otorgada por Vitol, por hasta
US$500 millones, pero de los cuales se comprometieron US$330 millones. La
compañía descartó la emisión de acciones como parte de la transacción.
Fuente: Valora
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