martes, 13 de enero de 2026

Enero 13 de 2026

Incremento de las retenciones fiscales asfixia el flujo de caja de las empresas, según expertos

La preocupación es particularmente aguda en sectores que operan con márgenes estrechos, como el transporte, la manufactura, la energía y la minería.

El uso intensivo de las retenciones fiscales como herramienta de recaudo anticipado por parte del Gobierno colombiano amenaza la operatividad de las empresas, según expertos.

La magnitud del problema se refleja en las cifras de 2023, cuando solo las retenciones alcanzaron cerca de $74 billones, una cifra que superó los $72 billones recaudados por concepto de impuesto de renta. Este desfase no solo representa un aumento artificial del recaudo, de acuerdo con analistas, sino que ha derivado en una presión insostenible sobre el sistema de devoluciones de la DIAN y un incremento en los saldos a favor de los contribuyentes.

Mauricio Salazar Sáenz, director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, explicó que factores como el alto endeudamiento y el bajo crecimiento económico han empujado al Ejecutivo a esta estrategia. “El menor crecimiento económico desde 2022 y la caída del recaudo han llevado al Gobierno a recurrir con mayor intensidad a instrumentos como las retenciones y autorretenciones para atender necesidades de liquidez de corto plazo”, dijo.

A pesar de estas advertencias, en 2025 el Gobierno volvió a incrementar la tasa de las retenciones con el fin de anticipar ingresos fiscales.

Esta decisión se toma en un contexto de desequilibrio en las finanzas públicas. Juan Sebastián Betancur, director técnico del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), señaló que entre 2019 y 2024 los ingresos del Estado crecieron apenas 0,3 puntos del PIB, mientras el gasto aumentó 4,5 puntos, «lo que implica que el crecimiento del gasto fue quince veces superior al de los ingresos en ese periodo”.

Impacto en los márgenes de utilidad

La preocupación es particularmente aguda en sectores que operan con márgenes estrechos, como el transporte, la manufactura, la energía y la minería.

Francisco Gnecco, socio de Gavia Estrategia, ilustró la gravedad de la situación con un ejemplo contundente: “Una retención del 4 % sobre los ingresos, es decir, $4 de cada $100 facturados, puede representar la mitad o la totalidad de la utilidad de una empresa. El efecto es crítico en sectores que operan con márgenes estrechos, donde las retenciones reducen directamente la capacidad de sostener la operación”.

Durante el foro “Retenciones y Devoluciones: Impacto en las Empresas y Desafíos ante la DIAN”, organizado por la firma Gavia Estrategia y el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, Gnecco y otros voceros advirtieron que esta práctica está generando una crisis de liquidez en diversos sectores económicos.

Representantes de los sectores productivos y la academia han planteado la necesidad urgente de recalibrar las retenciones basándose en las utilidades reales y no solo en los ingresos brutos, además de simplificar el sistema tributario para lograr procesos de devolución más ágiles.

El encuentro concluyó con una petición clara: la construcción de una conversación nacional entre el Gobierno, la academia y el sector productivo. El objetivo debe ser un pacto que permita fortalecer el ecosistema tributario, garantizando que sea predecible para las empresas y, al mismo tiempo, sostenible para las finanzas del Estado a largo plazo.

Fuente: Valora

Municipios ven sus programas sociales en riesgo por caída del 50 % en transferencias del gobierno Petro al cierre de 2025

El acumulado anual de transferencias del Sistema General de Participaciones (SGP) para 2025 es superior en un 17 % al de 2024.

La Federación Colombiana de Municipios (Fedemunicipios) encendió las alarmas tras la publicación de los últimos datos de distribución de recursos del Sistema General de Participaciones (SGP).

Según la agremiación, las entidades territoriales enfrentan una situación crítica debido a una reducción drástica en el flujo de caja para el cierre del año 2025.

La preocupación surge tras conocerse un documento emitido por el Departamento Nacional de Planeación (DNP) el 30 de diciembre de 2025, en el cual se establece que el monto para el cierre de 2025 asciende a $1,09 billones.

Esta cifra representa una caída del 48,8 % en comparación con los $2,1 billones que se distribuyeron en el mismo periodo del año 2024.

La diferencia en los recursos de fin de año afecta transversalmente a los sectores más sensibles para la ciudadanía. Por ejemplo, a salud, al cierre de 2024 se asignaron $1,1 billones, mientras que para el mismo periodo de 2025 el monto cayó a $586.857 millones.

Municipios ven sus programas sociales en riesgo por caída del 50 % en transferencias del gobierno Petro al cierre de 2025

Respecto a agua potable y saneamiento básico el último giro del año pasó de $252.442 millones en el cierre de 2024 a solo $129.348 millones en 2025. Además, el propósito general, donde se concentra la inversión libre de los municipios, se redujo de $542.283 millones en la última etapa de 2024 a $277.859 millones en 2025.

Incluso las asignaciones especiales, que comprenden el conjunto de recursos para alimentación escolar, resguardos indígenas y municipios ribereños, sumaron $194.785 millones en el último pago de 2024, frente a los $99.806 millones de 2025.

Gilberto Toro Giraldo, director ejecutivo de Fedemunicipios, calificó la medida como un «golpe fiscal» basado en una interpretación cuestionable de la normativa.

«Esta decisión está fundamentada en una interpretación inconstitucional de la norma e impacta fuertemente las finanzas de los municipios que se verán obligados a recortar programas sociales fundamentales para el bienestar de la gente», aseguró Toro.

El dirigente gremial instó al Gobierno Nacional a rectificar para evitar la vulneración de derechos fundamentales que se garantizan a través de estos recursos. De hecho, le contó a Valora Analitik que se reunirá con el Ministerio de Hacienda y al DNP el próximo martes 13 de enero y pedirá que les certifiquen los montos de 2025.

El contraste con la reforma al SGP

Esta reducción en el último pago de 2025 resulta paradójica frente al contexto legislativo reciente.

A finales de 2024, el Congreso de la República aprobó una reforma al SGP que daba cuenta de un interés del Gobierno por fortalecer la descentralización, según lo señalado por los funcionarios que lideraron la iniciativa. La nueva ley ordena un aumento progresivo de las transferencias de la Nación a las regiones, pasando del actual 24 % al 39,5 % de los ingresos corrientes.

Sin embargo, la plena aplicación de este nuevo esquema depende de una ley de competencias que aún no ha iniciado su trámite en el Legislativo, aunque ya se encuentra radicada en la Cámara de Representantes desde finales de 2025.

Es importante recordar que, por ley, es competencia del Departamento Nacional de Planeación (DNP) realizar la distribución de estos recursos desde el año 2015, tras la eliminación de esta facultad al Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes).

Balance anual: un acumulado en crecimiento

A pesar del fuerte descenso en el giro final, la ejecución total de los recursos durante el año muestra una tendencia distinta. Según los datos certificados por el Ministerio de Hacienda y reportados por el DNP, el acumulado anual de 2025 ($80,9 billones) es superior al de 2024 ($69,2 billones).

Municipios ven sus programas sociales en riesgo por caída del 50 % en transferencias del gobierno Petro al cierre de 2025

Esto indica que, aunque el último pago del año sufrió un recorte significativo que afecta la liquidez inmediata de las alcaldías, el acumulado anual de recursos transferidos ha aumentado de manera importante (16,9 %).

La diferencia podría explicarse en el desbalance entre los ingresos y gastos del Gobierno y la necesidad de recortar o aplazar algunas obligaciones.

De hecho, de acuerdo con el Presupuesto General de la Nación de 2025, para ese año se apropiaron $81,9 billones de los recursos del Gobierno para el Sistema General de Participaciones (SGP), que es el que más peso tiene dentro del rubro de transferencias, que incluye también pensiones, aseguramiento en salud, instituciones de educación superior, entre otros.

Con corte a noviembre, de ese monto se habían obligado $72,3 billones, es decir, se habían recibido bienes y servicios por el 88,2 % del valor total.

El panorama para el inicio del próximo año sigue siendo incierto. A la fecha, solo se ha hecho público el monto y la distribución de los recursos para el sector educación de la vigencia 2026, los cuales ascienden a $29,3 billones. Los rubros correspondientes a salud, agua potable y saneamiento básico aún no han sido publicados, lo que mantiene en vilo la planeación presupuestal de los mandatarios locales.

Fuente: Valora

Venezuela: entre la fragilidad económica y el renacer petrolero

El país atravesará un reordenamiento económico, la renegociación de su deuda y la normalización de las relaciones internacionales.

Venezuela se encuentra en un punto de inflexión histórico tras años de aislamiento financiero y crisis profunda. Sin embargo, su economía es extremadamente frágil, de acuerdo con analistas, lo que contrasta con su enorme potencial de transformación.

Un informe del Banco de Occidente señala que la salida de Nicolás Maduro del poder abre la puerta a un reordenamiento económico sustentado en el petróleo, la renegociación de la deuda y la normalización de relaciones internacionales.

El análisis insiste en que, a pesar de que el país ha mostrado una expansión moderada recientemente, el tamaño de su economía sigue siendo una fracción de lo que fue.

Para 2024, el crecimiento se ubicó en torno al 5% según el FMI, impulsado por la actividad petrolera. Sin embargo, la brecha histórica es alarmante: el PIB estimado para 2025 es de US$83.000 millones, una cifra 83 % menor a los US$482.000 millones registrados en 2014.

Crecimiento anual Venezuela. Fuente: Banco de Occidente.

Por otra parte, la inflación, que alcanzó un pico de 130.000 % en 2018, ha cedido terreno, pero se mantiene en niveles críticos, proyectándose un 549 % para 2025.

Este costo de vida contrasta drásticamente con el poder adquisitivo. Desde 2022, el salario mínimo se mantiene estancado en 130 bolívares, apenas unos US$3 mensuales.

Ante la erosión de la moneda local, los ciudadanos han volcado su confianza hacia lo digital. El Banco de Occidente destacó que Venezuela alcanzó el puesto 18 a nivel mundial en adopción de criptomonedas en 2025, movilizando cerca de US$44.000 millones, principalmente en stablecoins como USDT.

El desafío de la deuda y el motor petrolero

El reordenamiento financiero del país enfrenta el obstáculo de una deuda externa de US$160.000 millones (incluyendo obligaciones de PDVSA), lo que representa el 200 % del PIB. El banco de Occidente recordó que Venezuela permanece en default desde 2017 y cualquier reestructuración depende de la autorización del Tesoro estadounidense.

En este escenario, el petróleo sería la clave. Venezuela posee las mayores reservas del mundo, con 303.000 millones de barriles, valoradas en unos US$17,3 billones. Tras tocar un mínimo de 400.000 barriles por día (bpd) en 2020, la producción actual oscila entre 900.000 y 1,1 millones de bpd.

Principales países por reserva de petróleo. Fuente: Banco de Occidente.

Las proyecciones para una Venezuela en transición son ambiciosas, con estimaciones de 4 a 1,5 millones de bpd de aquí a 2027, que pasarían a entre 2,3 y 2,5 millones de bpd en el largo plazo, es decir, en un plazo de cinco años.

Para lograrlo, se estima que la reconstrucción de la infraestructura energética requerirá una inversión de entre US$10.000 y US$12.000 millones.

El informe destaca que Venezuela no solo es petróleo. El país se posiciona estratégicamente en el tablero global con abundantes minerales estratégicos, como el oro, siendo el país con las mayores reservas en Latinoamérica (161 toneladas). Además, cuenta con importantes reservas de gas natural (200 billones de pies cúbicos), carbón (731.000 toneladas) e incluso recursos hídricos abundantes (1.325 km³/año en agua dulce).

Oportunidades para Colombia

Colombia se perfila como uno de los mayores beneficiarios de esta estabilización, aunque, según el Banco de Occidente, toda la región observa con atención las oportunidades y desafíos que el proceso en Venezuela traerá consigo.

Históricamente, el mercado venezolano fue vital para el país. En 2008, las exportaciones colombianas hacia el vecino país alcanzaron un récord de US$6.071 millones, cifra que se desplomó a solo US$200 millones en 2019 y que para octubre de 2025 se situó en US$900 millones.

La entidad financiera fue enfática en que una transición ordenada abre ventanas inmediatas en reactivación de ventas en alimentos, textiles y bienes de consumo, así como en apoyo durante la modernización del sistema financiero y energético.

Migrantes venezolanos en América. Fuente: Banco de Occidente.

Además, Colombia alberga alrededor de 2,8 millones de migrantes venezolanos, lo que implica un gasto público de entre $3,4 billones y $7,2 billones anuales. Un retorno gradual o una normalización económica en Venezuela reduciría estas presiones fiscales y transformaría el reto migratorio en una oportunidad de integración laboral y crecimiento regional.

Fuente: Valora

Dólar cierra la semana al alza tras nuevos datos de inflación en Colombia y empleo en EE. UU.; deuda pública se valorizó

La divisa abrió la sesión en $3.717 y, aunque alcanzó a romper momentáneamente la barrera de los $3.700, llegó a un máximo de $3.732,25.

El dólar estadounidense finalizó la primera semana completa del año con una estabilidad relativa, registrando un cierre de $3.718,40. Esta cifra representa un leve incremento de $6 frente al dato de ayer ($3.711,93), en una jornada marcada por la publicación de datos laborales clave en Estados Unidos y el reporte de inflación en Colombia.

La divisa abrió la sesión en $3.717 y, aunque alcanzó a romper momentáneamente la barrera de los $3.700 al tocar un mínimo de $3.698, la presión alcista del dólar a nivel global (DXY) la llevó a un máximo de $3.732,25.

La dinámica cambiaria estuvo influenciada por noticias macroeconómicas en dos frentes. Por un lado, el informe de nóminas no agrícolas de EE. UU. para diciembre mostró un aumento de 50.000 puestos, por debajo de los 60.000 esperados. No obstante, la tasa de desempleo disminuyó al 4,4 % (frente al 4,5 % proyectado), lo que fue interpretado positivamente para la economía. 

Además, la confianza del consumidor subió a 54 puntos en enero, superando las estimaciones y reforzando la resiliencia del consumo. Andrés Sánchez, de Credicorp Capital, destacó que el índice DXY subió a 99,17 (+0,24 %) tras estos datos.

En Colombia, el DANE confirmó que la inflación de diciembre de 2025 cedió al 5,10 %. Si bien los indicadores básicos descendieron, la métrica que excluye alimentos y regulados mostró niveles de resistencia no vistos desde inicios del año pasado, lo que plantea un reto para el Banco de la República.

Para las próximas jornadas, se estiman niveles soporte en $3.700 y resistencias en $3.770.

Petróleo consolida tercer avance semanal

Los precios del crudo cerraron la semana con solidez, impulsados por un entorno internacional tenso. El barril WTI se ubicó en US$59,34 (+2,74 %) y el Brent en US$63,54 (+2,50 %).

La intensificación de las advertencias de la administración Trump hacia Irán, el posible endurecimiento de sanciones a Rusia y la incautación de buques venezolanos han reforzado la prima de riesgo sobre la oferta, sosteniendo el tercer avance semanal consecutivo.

¿Hacia dónde irá la tasa de cambio?

Con el dólar gravitando cerca de los $3.718, la atención de los inversionistas se centrará en cómo la inflación básica en Colombia influirá en la próxima reunión del emisor el viernes 30 de enero y si el optimismo del consumidor en EE. UU. sigue fortaleciendo al DXY global.

Finalmente, la deuda pública (TES) cerró mercados con una valorización del 0,37 %, que equivale al promedio ponderado de todas las referencias de títulos de tesorería que integran el ETF de Global X, que se negocia en la Bolsa de Valores de Colombia.

Esta información se toma del indicador de Global X (GXTESCOL), que replica el índice GBI-EM de J.P.Morgan para Colombia.

Por otra parte, los cierres de TES de deuda pública, de acuerdo con el sistema de negociación del Banco de la República, donde operan los grandes inversionistas de Colombia, registraron los siguientes movimientos:

•Los TES de 2026 cerraron en 8,851 %; la jornada previa no finalizaron en 9,158 %.

•Los TES de 2028 terminaron en 12,121 %, mientras que el dato anterior fue de 12,120 %.

•Los TES de 2033 cerraron en 12,870 % y la jornada previa finalizaron en 12,910 %.

•Los TES de 2050 finalizaron en 12,370 %, mientras que el dato anterior fue de 12,515 %.

Fuente: Valora

Inflaciones básicas del BanRep cierran 2025 con tendencia mixta: medición favorita del mercado repuntó

Las métricas de inflación básica continúan estancadas por encima del 5 % y una de ellas alcanzó el nivel más elevado desde enero de 2025.

Al cierre de 2025, las medidas de inflación básica del Banco de la República (BanRep) presentaron comportamientos divergentes.

Aunque dos de los tres indicadores continuaron su senda de descenso en diciembre, la métrica favorita entre los analistas y el banco central, la que excluye alimentos y regulados, alcanzó niveles no vistos desde el inicio del año pasado.

Este comportamiento mixto en el último mes del año ofrece señales contrastantes para la Junta Directiva del emisor en su objetivo de anclar las expectativas inflacionarias hacia la meta del 3 %.

“Las métricas de inflación básica continúan estancadas por encima del 5 % y, en particular, la inflación sin alimentos ni regulados alcanzó al cierre del 2025 el nivel más elevado desde enero”, destacó el Grupo Cibest (Bancolombia).

Presión en bienes no regulados

La inflación núcleo 15, que elimina los 15 rubros más volátiles para ofrecer una visión más estable de los precios, se ubicó en 5,29 % en diciembre de 2025. Esta cifra representa una disminución de 14 puntos básicos (pb) respecto al 5,43 % registrado en noviembre, consolidando una tendencia de corrección tras el máximo de 5,56 % alcanzado en octubre.

De igual manera, la medida sin alimentos mostró una mejoría al pasar del 5,2 % en noviembre al 5,11 % en diciembre. Este descenso de 9 pb marca el segundo mes consecutivo de caídas para esta medida, alejándose del repunte observado al inicio del último trimestre del año.

Mariana Quinche, economista BBVA Research, destacó que la inflación sin alimentos mostró un leve alivio en su variación anual. “Esta reducción estuvo explicada, en mayor medida, por la moderación en la subcanasta de regulados”, dijo.

En contraste, la medida de inflación sin alimentos ni regulados rompió la tendencia descendente de los otros indicadores al subir de 4,85 % en noviembre a 5,02 % en diciembre.

Este incremento de 17 puntos básicos sitúa a esta métrica en su nivel más alto de todo el 2025, igualando el registro de enero. El repunte en este indicador es de especial vigilancia, ya que refleja las presiones en los precios de bienes y servicios que dependen directamente de la dinámica de consumo y costos internos, sin la influencia de tarifas reguladas o la volatilidad climática de los alimentos.

Fuente: Valora

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