Incremento de las retenciones fiscales asfixia el flujo de caja de las empresas, según expertos
La preocupación es
particularmente aguda en sectores que operan con márgenes estrechos, como el
transporte, la manufactura, la energía y la minería.
El uso intensivo de las
retenciones fiscales como herramienta de recaudo anticipado por parte del
Gobierno colombiano amenaza la operatividad de las empresas, según expertos.
La magnitud del problema
se refleja en las cifras de 2023, cuando solo las retenciones alcanzaron cerca
de $74 billones, una cifra que superó los $72 billones recaudados por concepto
de impuesto de renta. Este desfase no solo representa un aumento artificial del
recaudo, de acuerdo con analistas, sino que ha derivado en una presión
insostenible sobre el sistema de devoluciones de la DIAN y un incremento en los
saldos a favor de los contribuyentes.
Mauricio Salazar Sáenz,
director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, explicó que
factores como el alto endeudamiento y el bajo crecimiento económico han
empujado al Ejecutivo a esta estrategia. “El menor crecimiento económico desde
2022 y la caída del recaudo han llevado al Gobierno a recurrir con mayor
intensidad a instrumentos como las retenciones y autorretenciones para atender
necesidades de liquidez de corto plazo”, dijo.
A pesar de estas
advertencias, en 2025 el Gobierno volvió a incrementar la tasa de las
retenciones con el fin de anticipar ingresos fiscales.
Esta decisión se toma en
un contexto de desequilibrio en las finanzas públicas. Juan Sebastián Betancur,
director técnico del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), señaló que
entre 2019 y 2024 los ingresos del Estado crecieron apenas 0,3 puntos del PIB,
mientras el gasto aumentó 4,5 puntos, «lo que implica que el crecimiento del
gasto fue quince veces superior al de los ingresos en ese periodo”.
Impacto en los márgenes de
utilidad
La preocupación es
particularmente aguda en sectores que operan con márgenes estrechos, como el
transporte, la manufactura, la energía y la minería.
Francisco Gnecco, socio de
Gavia Estrategia, ilustró la gravedad de la situación con un ejemplo
contundente: “Una retención del 4 % sobre los ingresos, es decir, $4 de cada
$100 facturados, puede representar la mitad o la totalidad de la utilidad de
una empresa. El efecto es crítico en sectores que operan con márgenes
estrechos, donde las retenciones reducen directamente la capacidad de sostener
la operación”.
Durante el foro
“Retenciones y Devoluciones: Impacto en las Empresas y Desafíos ante la DIAN”,
organizado por la firma Gavia Estrategia y el Observatorio Fiscal de la
Universidad Javeriana, Gnecco y otros voceros advirtieron que esta práctica
está generando una crisis de liquidez en diversos sectores económicos.
Representantes de los
sectores productivos y la academia han planteado la necesidad urgente de
recalibrar las retenciones basándose en las utilidades reales y no solo en los
ingresos brutos, además de simplificar el sistema tributario para lograr
procesos de devolución más ágiles.
El encuentro concluyó con
una petición clara: la construcción de una conversación nacional entre el
Gobierno, la academia y el sector productivo. El objetivo debe ser un pacto que
permita fortalecer el ecosistema tributario, garantizando que sea predecible
para las empresas y, al mismo tiempo, sostenible para las finanzas del Estado a
largo plazo.
Fuente: Valora
Municipios ven sus programas sociales en riesgo por
caída del 50 % en transferencias del gobierno Petro al cierre de 2025
El acumulado anual de
transferencias del Sistema General de Participaciones (SGP) para 2025 es
superior en un 17 % al de 2024.
La Federación Colombiana
de Municipios (Fedemunicipios) encendió las alarmas tras la publicación de los
últimos datos de distribución de recursos del Sistema General de
Participaciones (SGP).
Según la agremiación, las
entidades territoriales enfrentan una situación crítica debido a una reducción
drástica en el flujo de caja para el cierre del año 2025.
La preocupación surge tras
conocerse un documento emitido por el Departamento Nacional de Planeación (DNP)
el 30 de diciembre de 2025, en el cual se establece que el monto para el cierre
de 2025 asciende a $1,09 billones.
Esta cifra representa una
caída del 48,8 % en comparación con los $2,1 billones que se distribuyeron en
el mismo periodo del año 2024.
La diferencia en los
recursos de fin de año afecta transversalmente a los sectores más sensibles
para la ciudadanía. Por ejemplo, a salud, al cierre de 2024 se asignaron $1,1
billones, mientras que para el mismo periodo de 2025 el monto cayó a $586.857 millones.
Municipios ven sus
programas sociales en riesgo por caída del 50 % en transferencias del gobierno
Petro al cierre de 2025
Respecto a agua potable y
saneamiento básico el último giro del año pasó de $252.442 millones en el
cierre de 2024 a solo $129.348 millones en 2025. Además, el propósito general,
donde se concentra la inversión libre de los municipios, se redujo de $542.283
millones en la última etapa de 2024 a $277.859 millones en 2025.
Incluso las asignaciones
especiales, que comprenden el conjunto de recursos para alimentación escolar,
resguardos indígenas y municipios ribereños, sumaron $194.785 millones en el
último pago de 2024, frente a los $99.806 millones de 2025.
Gilberto Toro Giraldo,
director ejecutivo de Fedemunicipios, calificó la medida como un «golpe fiscal»
basado en una interpretación cuestionable de la normativa.
«Esta decisión está
fundamentada en una interpretación inconstitucional de la norma e impacta
fuertemente las finanzas de los municipios que se verán obligados a recortar
programas sociales fundamentales para el bienestar de la gente», aseguró Toro.
El dirigente gremial instó
al Gobierno Nacional a rectificar para evitar la vulneración de derechos
fundamentales que se garantizan a través de estos recursos. De hecho, le contó
a Valora Analitik que se reunirá con el Ministerio de Hacienda y al DNP el próximo
martes 13 de enero y pedirá que les certifiquen los montos de 2025.
El contraste con la
reforma al SGP
Esta reducción en el
último pago de 2025 resulta paradójica frente al contexto legislativo reciente.
A finales de 2024, el
Congreso de la República aprobó una reforma al SGP que daba cuenta de un
interés del Gobierno por fortalecer la descentralización, según lo señalado por
los funcionarios que lideraron la iniciativa. La nueva ley ordena un aumento progresivo
de las transferencias de la Nación a las regiones, pasando del actual 24 % al
39,5 % de los ingresos corrientes.
Sin embargo, la plena
aplicación de este nuevo esquema depende de una ley de competencias que aún no
ha iniciado su trámite en el Legislativo, aunque ya se encuentra radicada en la
Cámara de Representantes desde finales de 2025.
Es importante recordar
que, por ley, es competencia del Departamento Nacional de Planeación (DNP)
realizar la distribución de estos recursos desde el año 2015, tras la
eliminación de esta facultad al Consejo Nacional de Política Económica y Social
(Conpes).
Balance anual: un
acumulado en crecimiento
A pesar del fuerte
descenso en el giro final, la ejecución total de los recursos durante el año
muestra una tendencia distinta. Según los datos certificados por el Ministerio
de Hacienda y reportados por el DNP, el acumulado anual de 2025 ($80,9 billones)
es superior al de 2024 ($69,2 billones).
Municipios ven sus
programas sociales en riesgo por caída del 50 % en transferencias del gobierno
Petro al cierre de 2025
Esto indica que, aunque el
último pago del año sufrió un recorte significativo que afecta la liquidez
inmediata de las alcaldías, el acumulado anual de recursos transferidos ha
aumentado de manera importante (16,9 %).
La diferencia podría
explicarse en el desbalance entre los ingresos y gastos del Gobierno y la
necesidad de recortar o aplazar algunas obligaciones.
De hecho, de acuerdo con
el Presupuesto General de la Nación de 2025, para ese año se apropiaron $81,9
billones de los recursos del Gobierno para el Sistema General de
Participaciones (SGP), que es el que más peso tiene dentro del rubro de
transferencias, que incluye también pensiones, aseguramiento en salud,
instituciones de educación superior, entre otros.
Con corte a noviembre, de
ese monto se habían obligado $72,3 billones, es decir, se habían recibido
bienes y servicios por el 88,2 % del valor total.
El panorama para el inicio
del próximo año sigue siendo incierto. A la fecha, solo se ha hecho público el
monto y la distribución de los recursos para el sector educación de la vigencia
2026, los cuales ascienden a $29,3 billones. Los rubros correspondientes a
salud, agua potable y saneamiento básico aún no han sido publicados, lo que
mantiene en vilo la planeación presupuestal de los mandatarios locales.
Fuente: Valora
Venezuela: entre la fragilidad económica y el renacer
petrolero
El país atravesará un
reordenamiento económico, la renegociación de su deuda y la normalización de
las relaciones internacionales.
Venezuela se encuentra en
un punto de inflexión histórico tras años de aislamiento financiero y crisis
profunda. Sin embargo, su economía es extremadamente frágil, de acuerdo con
analistas, lo que contrasta con su enorme potencial de transformación.
Un informe del Banco de
Occidente señala que la salida de Nicolás Maduro del poder abre la puerta a un
reordenamiento económico sustentado en el petróleo, la renegociación de la
deuda y la normalización de relaciones internacionales.
El análisis insiste en
que, a pesar de que el país ha mostrado una expansión moderada recientemente,
el tamaño de su economía sigue siendo una fracción de lo que fue.
Para 2024, el crecimiento
se ubicó en torno al 5% según el FMI, impulsado por la actividad petrolera. Sin
embargo, la brecha histórica es alarmante: el PIB estimado para 2025 es de
US$83.000 millones, una cifra 83 % menor a los US$482.000 millones registrados
en 2014.
Crecimiento anual
Venezuela. Fuente: Banco de Occidente.
Por otra parte, la
inflación, que alcanzó un pico de 130.000 % en 2018, ha cedido terreno, pero se
mantiene en niveles críticos, proyectándose un 549 % para 2025.
Este costo de vida
contrasta drásticamente con el poder adquisitivo. Desde 2022, el salario mínimo
se mantiene estancado en 130 bolívares, apenas unos US$3 mensuales.
Ante la erosión de la
moneda local, los ciudadanos han volcado su confianza hacia lo digital. El
Banco de Occidente destacó que Venezuela alcanzó el puesto 18 a nivel mundial
en adopción de criptomonedas en 2025, movilizando cerca de US$44.000 millones, principalmente
en stablecoins como USDT.
El desafío de la deuda y
el motor petrolero
El reordenamiento
financiero del país enfrenta el obstáculo de una deuda externa de US$160.000
millones (incluyendo obligaciones de PDVSA), lo que representa el 200 % del
PIB. El banco de Occidente recordó que Venezuela permanece en default desde
2017 y cualquier reestructuración depende de la autorización del Tesoro
estadounidense.
En este escenario, el
petróleo sería la clave. Venezuela posee las mayores reservas del mundo, con
303.000 millones de barriles, valoradas en unos US$17,3 billones. Tras tocar un
mínimo de 400.000 barriles por día (bpd) en 2020, la producción actual oscila
entre 900.000 y 1,1 millones de bpd.
Principales países por
reserva de petróleo. Fuente: Banco de Occidente.
Las proyecciones para una
Venezuela en transición son ambiciosas, con estimaciones de 4 a 1,5 millones de
bpd de aquí a 2027, que pasarían a entre 2,3 y 2,5 millones de bpd en el largo
plazo, es decir, en un plazo de cinco años.
Para lograrlo, se estima
que la reconstrucción de la infraestructura energética requerirá una inversión
de entre US$10.000 y US$12.000 millones.
El informe destaca que
Venezuela no solo es petróleo. El país se posiciona estratégicamente en el
tablero global con abundantes minerales estratégicos, como el oro, siendo el
país con las mayores reservas en Latinoamérica (161 toneladas). Además, cuenta con
importantes reservas de gas natural (200 billones de pies cúbicos), carbón
(731.000 toneladas) e incluso recursos hídricos abundantes (1.325 km³/año en
agua dulce).
Oportunidades para
Colombia
Colombia se perfila como
uno de los mayores beneficiarios de esta estabilización, aunque, según el Banco
de Occidente, toda la región observa con atención las oportunidades y desafíos
que el proceso en Venezuela traerá consigo.
Históricamente, el mercado
venezolano fue vital para el país. En 2008, las exportaciones colombianas hacia
el vecino país alcanzaron un récord de US$6.071 millones, cifra que se desplomó
a solo US$200 millones en 2019 y que para octubre de 2025 se situó en US$900
millones.
La entidad financiera fue
enfática en que una transición ordenada abre ventanas inmediatas en
reactivación de ventas en alimentos, textiles y bienes de consumo, así como en
apoyo durante la modernización del sistema financiero y energético.
Migrantes venezolanos en
América. Fuente: Banco de Occidente.
Además, Colombia alberga
alrededor de 2,8 millones de migrantes venezolanos, lo que implica un gasto
público de entre $3,4 billones y $7,2 billones anuales. Un retorno gradual o
una normalización económica en Venezuela reduciría estas presiones fiscales y
transformaría el reto migratorio en una oportunidad de integración laboral y
crecimiento regional.
Fuente: Valora
Dólar cierra la semana al alza tras nuevos datos de
inflación en Colombia y empleo en EE. UU.; deuda pública se valorizó
La divisa abrió la sesión
en $3.717 y, aunque alcanzó a romper momentáneamente la barrera de los $3.700,
llegó a un máximo de $3.732,25.
El dólar estadounidense
finalizó la primera semana completa del año con una estabilidad relativa,
registrando un cierre de $3.718,40. Esta cifra representa un leve incremento de
$6 frente al dato de ayer ($3.711,93), en una jornada marcada por la publicación
de datos laborales clave en Estados Unidos y el reporte de inflación en
Colombia.
La divisa abrió la sesión
en $3.717 y, aunque alcanzó a romper momentáneamente la barrera de los $3.700
al tocar un mínimo de $3.698, la presión alcista del dólar a nivel global (DXY)
la llevó a un máximo de $3.732,25.
La dinámica cambiaria estuvo influenciada por noticias macroeconómicas en dos frentes. Por un lado, el informe de nóminas no agrícolas de EE. UU. para diciembre mostró un aumento de 50.000 puestos, por debajo de los 60.000 esperados. No obstante, la tasa de desempleo disminuyó al 4,4 % (frente al 4,5 % proyectado), lo que fue interpretado positivamente para la economía.
Además, la confianza del
consumidor subió a 54 puntos en enero, superando las estimaciones y reforzando
la resiliencia del consumo. Andrés Sánchez, de Credicorp Capital, destacó que
el índice DXY subió a 99,17 (+0,24 %) tras estos datos.
En Colombia, el DANE
confirmó que la inflación de diciembre de 2025 cedió al 5,10 %. Si bien los
indicadores básicos descendieron, la métrica que excluye alimentos y regulados
mostró niveles de resistencia no vistos desde inicios del año pasado, lo que plantea
un reto para el Banco de la República.
Para las próximas
jornadas, se estiman niveles soporte en $3.700 y resistencias en $3.770.
Petróleo consolida tercer
avance semanal
Los precios del crudo
cerraron la semana con solidez, impulsados por un entorno internacional tenso.
El barril WTI se ubicó en US$59,34 (+2,74 %) y el Brent en US$63,54 (+2,50 %).
La intensificación de las
advertencias de la administración Trump hacia Irán, el posible endurecimiento
de sanciones a Rusia y la incautación de buques venezolanos han reforzado la
prima de riesgo sobre la oferta, sosteniendo el tercer avance semanal consecutivo.
¿Hacia dónde irá la tasa
de cambio?
Con el dólar gravitando
cerca de los $3.718, la atención de los inversionistas se centrará en cómo la
inflación básica en Colombia influirá en la próxima reunión del emisor el
viernes 30 de enero y si el optimismo del consumidor en EE. UU. sigue fortaleciendo
al DXY global.
Finalmente, la deuda
pública (TES) cerró mercados con una valorización del 0,37 %, que equivale al
promedio ponderado de todas las referencias de títulos de tesorería que
integran el ETF de Global X, que se negocia en la Bolsa de Valores de Colombia.
Esta información se toma
del indicador de Global X (GXTESCOL), que replica el índice GBI-EM de
J.P.Morgan para Colombia.
Por otra parte, los
cierres de TES de deuda pública, de acuerdo con el sistema de negociación del
Banco de la República, donde operan los grandes inversionistas de Colombia,
registraron los siguientes movimientos:
•Los TES de 2026 cerraron
en 8,851 %; la jornada previa no finalizaron en 9,158 %.
•Los TES de 2028
terminaron en 12,121 %, mientras que el dato anterior fue de 12,120 %.
•Los TES de 2033 cerraron
en 12,870 % y la jornada previa finalizaron en 12,910 %.
•Los TES de 2050
finalizaron en 12,370 %, mientras que el dato anterior fue de 12,515 %.
Fuente: Valora
Inflaciones básicas del BanRep cierran 2025 con
tendencia mixta: medición favorita del mercado repuntó
Las métricas de inflación
básica continúan estancadas por encima del 5 % y una de ellas alcanzó el nivel
más elevado desde enero de 2025.
Al cierre de 2025, las
medidas de inflación básica del Banco de la República (BanRep) presentaron
comportamientos divergentes.
Aunque dos de los tres
indicadores continuaron su senda de descenso en diciembre, la métrica favorita
entre los analistas y el banco central, la que excluye alimentos y regulados,
alcanzó niveles no vistos desde el inicio del año pasado.
Este comportamiento mixto
en el último mes del año ofrece señales contrastantes para la Junta Directiva
del emisor en su objetivo de anclar las expectativas inflacionarias hacia la
meta del 3 %.
“Las métricas de inflación
básica continúan estancadas por encima del 5 % y, en particular, la inflación
sin alimentos ni regulados alcanzó al cierre del 2025 el nivel más elevado
desde enero”, destacó el Grupo Cibest (Bancolombia).
Presión en bienes no
regulados
La inflación núcleo 15,
que elimina los 15 rubros más volátiles para ofrecer una visión más estable de
los precios, se ubicó en 5,29 % en diciembre de 2025. Esta cifra representa una
disminución de 14 puntos básicos (pb) respecto al 5,43 % registrado en noviembre,
consolidando una tendencia de corrección tras el máximo de 5,56 % alcanzado en
octubre.
De igual manera, la medida
sin alimentos mostró una mejoría al pasar del 5,2 % en noviembre al 5,11 % en
diciembre. Este descenso de 9 pb marca el segundo mes consecutivo de caídas
para esta medida, alejándose del repunte observado al inicio del último trimestre
del año.
Mariana Quinche,
economista BBVA Research, destacó que la inflación sin alimentos mostró un leve
alivio en su variación anual. “Esta reducción estuvo explicada, en mayor
medida, por la moderación en la subcanasta de regulados”, dijo.
En contraste, la medida de
inflación sin alimentos ni regulados rompió la tendencia descendente de los
otros indicadores al subir de 4,85 % en noviembre a 5,02 % en diciembre.
Este incremento de 17
puntos básicos sitúa a esta métrica en su nivel más alto de todo el 2025,
igualando el registro de enero. El repunte en este indicador es de especial
vigilancia, ya que refleja las presiones en los precios de bienes y servicios
que dependen directamente de la dinámica de consumo y costos internos, sin la
influencia de tarifas reguladas o la volatilidad climática de los alimentos.
Fuente: Valora
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