Centrales obreras ven inamovible esta petición para el salario mínimo en Colombia
Se espera que en los
próximos días el Gobierno dé a conocer el nuevo decreto para fijar el salario
mínimo.
Gobierno Petro,
empresarios y trabajadores ya se sentaron para revisar el fallo del Consejo de
Estado que suspende los efectos del incremento del salario mínimo en Colombia
decretado para este año.
De acuerdo con el
Gobierno, se va a expedir la normativa para que el alto tribunal revise los
argumentos por los cuales se tomó la decisión de un aumento de 23 %.
Mientras esto ocurre, las
centrales obreras, en representación de los trabajadores, señalaron que
cualquier revisión que se haga del decreto no puede desembocar en una reducción
del salario mínimo.
Lo anterior teniendo en
cuenta que los trabajadores ya cuentan con este presupuesto y, al mismo tiempo,
se considera un derecho adquirido.
Lo que piden los
trabajadores para el salario mínimo en Colombia
Por lo anterior, dicen, el
pago debe mantenerse, al menos, en los $2.000.000 incluyendo lo que se reconoce
por el auxilio de transporte.
Los empresarios del país
concuerdan en que es necesario mantener el pago, a pesar de que han sido
insistentes en que el aumento del salario mínimo en Colombia fue
desproporcionado y generará más desempleo.
Fenalco señaló que, como
está hoy pensado el pago a los trabajadores, hay unos 700.000 puestos formales
de trabajo que estarían en riesgo.
Se espera que en las
próximas horas el gobierno del presidente Petro dé a conocer el decreto
transitorio sobre lo que pasará con el mínimo, mientras se espera la decisión
de fondo del Consejo de Estado.
Fuete: Valora
¿Frenazo para la economía de Colombia entre 2026 y
2027?, esto advierte importante informe
Un informe explica cuáles
son los riesgos para la economía de Colombia con la alta inflación y tasas.
El más reciente informe de
política monetaria, que elabora el equipo técnico del Banco de la República,
señala una serie de riesgos clave sobre lo que pudiera pasar con la economía de
Colombia en el nuevo escenario de precios y tasas de interés.
Empieza por explicar el
informe que. para 2026 y 2027, se estima una desaceleración de la actividad
económica, compatible con la necesidad de reducir los excesos de demanda.
Así mismo, se lee en el
documento, sería necesario que la economía de Colombia vea esa desaceleración
para facilitar la convergencia de la inflación a la meta en el horizonte de
pronóstico.
“Para todo 2025 el
crecimiento del PIB habría sido del 2,9 %, cifra superior a la observada en
2024 (1,6 %) y a la proyectada por el equipo técnico en el Informe anterior
(2,6 %)”, señala el análisis.
Según los técnicos del
Banco de la República, esta revisión obedece, entre otras cosas, a la
reestimación que efectuó el DANE del primer trimestre del año y a la sorpresa
al alza en el crecimiento del tercero.
Lo que viene para una
eventual desaceleración de la economía de Colombia
“La buena dinámica que
habría presentado la economía en el cuarto trimestre también contribuyó a
aumentar el pronóstico para todo el año. En 2025 la demanda interna habría
crecido a una tasa cercana al 4,6 %, explicada, principalmente, por los mayores
niveles de consumo privado y público”.
Agrega el reporte que esta tasa de crecimiento de la demanda interna para la economía de Colombia “es históricamente alta y se estaría reflejando en una brecha del producto en terreno positivo y una ampliación del déficit externo”.
Ahora, para este año, los
menores crecimientos de las remesas y de los ingresos por exportaciones de café
llevarían a que el país experimente una moderación del ritmo de crecimiento de
la demanda interna, en especial del consumo.
Las proyecciones de
crecimiento para la economía de Colombia
“El crecimiento proyectado
para la actividad económica en 2026 es del 2,6 %, cifra algo menor que la del
Informe de octubre (2,8 %)”, explica el documento.
Con esto de base, el
escenario llamativo está también en que, de momento, esta tendencia de
desaceleración continuaría en 2027, en parte por el ajuste requerido en la
política monetaria para reducir la inflación.
Ese escenario, “debería
inducir una eliminación gradual de los excesos de capacidad productiva y el
cierre de la brecha del producto, facilitando así la convergencia de la
inflación a la meta del 3,0 %”, dice la expectativa sobre la economía de
Colombia.
Fuente: Valora
Visitas a tiendas de barrio cayeron 7,1 % en 2025; este
es su nuevo rol
El colombiano ahora
planifica su mercado en las grandes superficies, dejando para la tienda de la
esquina únicamente la compra de emergencia.
La tienda de barrio en
Colombia enfrenta un cambio de paradigma que amenaza su rol histórico. Según el
más reciente informe de Servipunto, el brazo analítico de Servinformación, el
canal tradicional está dejando de ser el lugar de abastecimiento principal de
los hogares.
El diagnostico arrojó que
el colombiano ahora planifica su mercado en las grandes superficies y formatos
de Hard Discount, dejando para la tienda de la esquina únicamente la compra de
emergencia o el “desvare” del día a día.
El dato más revelador del
cierre de 2025 es la caída del 7,1 % en la frecuencia de visitas. Aunque el
valor de las ventas creció un marginal 1,4 %, esto no se debe a un mejor
desempeño, sino al “ticket inflado”.
El gasto por compra
(Ticket Promedio) escaló de $9.325 en 2024 a $10.160 en 2025, y alcanzó los
$10.850 en enero de 2026 (11,8 %). “El colombiano hoy entra a la tienda con
menos frecuencia, consciente de que llevar lo básico (leche, huevos y pan) ya
supera la barrera de los $10.000”, explicó el estudio.
Al tiempo, agregó que más
que falta de recursos, lo que se observa es una optimización extrema del
presupuesto y una apuesta por el producto “menudiado”.
En ese sentido, se observa
el fenómeno del salchichón: En carnes frías, el volumen cayó un 5,4 %. El
cliente ya no pide “media libra”, ahora el pedido es por valor. Esto reduce
drásticamente el gramaje en la mesa, aunque el gasto monetario se mantenga estable.
También está la migración
al Sachet: Categorías como el café soluble crecieron un 11% en unidades,
impulsadas por formatos mínimos (sticks de 10g a 40g). El cliente prefiere
pagar un sobrecosto por gramo con tal de no desembolsar el valor de un empaque
grande en la tienda, reservando esa inversión para el mercado de
abastecimiento.
Confianza del consumidor
El incremento de la
confianza entre agosto y septiembre de 2025 fue impulsado por la mejor
percepción de los consumidores sobre la situación económica actual. Imagen
generada por la IA Gemini con fines ilustrativos.
Por otra parte, aseguró
Servipunto que la prueba de que el consumidor está haciendo su mercado fuera
del barrio es el comportamiento de los productos de despensa.
Con el arroz, a pesar de
que su precio bajó un 1,5 %, la rotación de volumen en la tienda cayó un 10,2
%. Esto confirma que el ahorro se busca mediante la planificación en mercados
grandes, y solo se recurre al tendero cuando el inventario del hogar falla a
mitad de semana.
Otras categorías como
aceites o granos también cedieron entre un 4 % y 7 %, de tal manera que el
consumidor entra a la tienda con una “lista de olvidos” y el tendero pierde la
oportunidad de la venta incremental: el cliente ya no se deja tentar por productos
complementarios porque su presupuesto y su alacena ya fueron asignados.
El reto para las tiendas
de barrio
Para Servipunto, el
desafío para las tiendas en 2026 no es solo una cuestión de precios, sino de
entender su nuevo rol. Mientras el abastecimiento pesado se consolida en el
Hard Discount, el tendero debe enfocarse en ser el aliado de la urgencia y el
día a día, donde la velocidad y el formato pequeño son su mayor fortaleza.
Juan Pablo Muñoz, líder de
data analytics en Servipunto concluyó: “Estamos ante una migración de lealtad
estructural. El consumidor ya llega a la tienda de la esquina con el mercado
comprado; llega con la bolsa del discount en la mano y solo entra por lo que
olvidó o por el formato mínimo que le permite llegar al día siguiente. La
industria y los tenderos que ignoren esta nueva realidad del ‘desvare’ seguirán
perdiendo terreno frente a formatos más ágiles”.
Fuente: Valora
Dólar en Colombia sube en jornada Next Day marcada por
un PIB menor al esperado; deuda pública se desvalorizó
Para las próximas
sesiones, analistas anticipan que el USD/COP se mueva en un rango acotado entre
los $3.630 y los $3.675.
En una sesión de baja
liquidez debido al feriado del «Día de los presidentes» en Estados Unidos, el
dólar en Colombia registró un ligero ascenso operando bajo la modalidad Next
Day. La divisa cerró en $3.666, lo que representa un incremento de $12 frente
al último dato del viernes pasado ($3.654).
El comportamiento del
mercado estuvo influenciado por la publicación del dato de crecimiento
económico en Colombia y un entorno internacional de consolidación para el
billete verde, con el índice DXY situándose en 97,08 puntos (+0,17 %).
Para las próximas
sesiones, analistas anticipan que el USD/COP se mueva en un rango acotado entre
los $3.630 y los $3.675, con posibles extensiones hacia los $3.690 si persiste
la cautela tras el dato del PIB y la incertidumbre sobre las primas de riesgo
país, según Acciones & Valores.
En su informe de mercados,
la firma explicó que al ser una jornada de baja profundidad por el festivo en
EE. UU., los movimientos pudieron verse amplificados por órdenes puntuales. El
sesgo de corto plazo sigue siendo lateral, apoyado en un petróleo estable, pero
presionado por las incertidumbres fiscales y políticas locales.
A nivel internacional, el
dólar se mantuvo estable tras la reciente moderación del IPC estadounidense.
Con la Reserva Federal manteniendo una postura paciente y el mercado
proyectando el primer recorte de tasas para mitad de año, el DXY carece de
catalizadores inmediatos para romper su rango actual de los 97 puntos, de
acuerdo con Acciones & Valores.
Petróleo: Brent actúa como
ancla
Los precios del crudo
mostraron un comportamiento mixto en el inicio de la semana. El barril WTI se
ubicó en US$63,56 (+1,29 %) y el Brent en US$68,58.
A pesar de las
advertencias de Washington sobre posibles tensiones con Irán, el mercado está
sopesando la posibilidad de un acuerdo nuclear y las proyecciones de la Agencia
Internacional de la Energía (AIE) sobre un superávit de oferta para 2026. La
expectativa de un aumento en la producción de la Organización de Países
Exportadores de Petróleo (OPEP) a partir de abril sigue limitando el potencial
alcista.
Noticia en Colombia:
crecimiento económico
El foco de la jornada
local estuvo en las cifras reveladas por el DANE sobre el desempeño de la
economía colombiana.
El Producto Interno Bruto
(PIB) creció un 2,6 % en todo 2025. Aunque la cifra supera los registros de
2023 (0,8 %) y 2024 (1,5 %), el resultado decepcionó al mercado y al propio
Gobierno, que esperaban una expansión de entre el 2,8 % y el 3,1 %.
Economistas como Diego
Montañez señalan que este es el tercer año consecutivo con un crecimiento por
debajo del promedio histórico del 3,6 %, confirmando una recuperación «gradual,
pero no acelerada».
Finalmente, la deuda
pública (TES) en Colombia cerró mercados con una desvalorización del 0,51 % en
el promedio ponderado de todas las referencias de títulos de tesorería que
integran el ETF de Global X, que se negocia en la Bolsa de Valores de Colombia.
Por otra parte, los
cierres de TES de deuda pública, de acuerdo con el sistema de negociación del
Banco de la República, donde operan los grandes inversionistas de Colombia,
registraron los siguientes movimientos:
Los TES de 2028 terminaron
en 12,950 % desde los 12,800 % de la sesión previa.
Los TES de 2033
concluyeron en 13,145 % cuando el día hábil anterior se habían ubicado en
12,950 %.
Los TES de 2050
finalizaron en 12,464 %; la jornada anterior se ubicaron en 12,295 %.
Fuente: Valora
Inversión forzosa aumentaría las tasas de colocación
entre 50 y 100 puntos básicos
Asobancaria habló de lo
perjudicial que sería implementar ese mecanismo y defendió el Pacto por el
Crédito que informó ya ha cumplido con 90% de la meta
Asobancaria reiteró la
inconveniencia que el Gobierno implementa las inversiones forzosas, afirmó que
esto traería graves consecuencias para los empresarios y familias que pidan
créditos en el país porque se les encarecerían, mientras que las tasas de colocación
aumentarían entre 50 y 100 puntos básicos y además la economía del país se
reduciría hasta 0,3 puntos porcentuales.
“Además de encarecer el
crédito, las inversiones forzosas pueden distorsionar el mercado. Obligar a la
banca a colocar recursos sin considerar criterios técnicos, puede afectar la
estabilidad financiera, y la confianza de inversionistas, tanto locales como
internacionales. La estabilidad es un activo que el país no puede poner en
riesgo”, advirtió el gremio.
Recordó que las entidades
bancarias no prestan recursos propios, sino el ahorro que millones de
colombianos les confían. “La responsabilidad y compromiso inquebrantable de
nuestros afiliados es proteger esos recursos y generarles rendimientos. Prestar
sin criterios técnicos no es audacia, es irresponsabilidad”.
Asobancaria insistió que
el mejor mecanismo es el crédito, por eso recordó cómo se ha comportado el
Pacto por el Crédito e informó que ya ha alcanzado 90% de la meta, porque se
han desembolsado $228 billones de los $254,7 billones pactados.
Por sectores, manufactura
y transformación energética lideran la colocación de recursos con $135,2
billones, lo que representa 83% de la meta de $163 billones. Le sigue vivienda
con desembolsos por $48,1 billones, superando el objetivo previsto de $40,6 billones
y alcanzando un cumplimiento de 119%.
En el sector agropecuario,
los desembolsos ascienden a $26,4 billones, equivalentes a 87% de la meta,
mientras que el turismo registra $7,6 billones, lo que corresponde a 93% del
objetivo de $8,2 billones. Por su parte, la economía popular acumula desembolsos
por $10,4 billones, que representan 83% de la meta.
¿Qué son las inversiones
forzosas?
El jueves de la seana pasada, el presidente Gustavo Petro se reunión con su gabinete para analizar esta medida en un contexto donde plantea declarar una nueva emergencia económica por la situación climática que ha afectado a una parte del país.
La iniciativa, que se
materializaría mediante decretos presidenciales, pretende redirigir recursos
hacia prioridades consideradas urgentes para el país, lo que, al final de
cuentas, representaría una nueva carga para el sector bancario.
Esto no cayó muy bien a la
banca que analizó lo perjudicial que serían implementar esta inversión por ello
defedieron el Pacto ppor el Crédito.
Fuente: La Republica