Reforma tributaria: Gobierno pretende dejar impuesto especial al petróleo, gas y carbón; habría alivios a renovables
Analistas mencionaron que,
frente al primer proyecto presentado, no hay cambios en las propuestas para
cambiar beneficios tributarios para energías renovables.
El Gobierno Nacional
radicó la ponencia positiva para la discusión de la reforma tributaria. La
iniciativa pretende ir por $16,3 billones. Entre múltiples puntos que tocan a
personas naturales, retención en la renta e impuestos al sector financiero,
también están los gravámenes e incentivos a energías renovables que se
aplicarían al sector energético.
El proyecto tiene como
meta seguir implementando el impuesto especial a la extracción de petróleo y
carbón, que está en vigencia hasta el 31 de diciembre de 2025, a causa del
decreto de conmoción interior del Catatumbo.
César Cermeño, socio de la
firma Martínez Quintero Mendoza González Laguado & de La Rosa, expresó que
esa medida tenía un carácter temporal; sin embargo, el Ejecutivo desea
convertirla en permanente, con una meta de recaudo de $869.000 millones para 2026
y $1,1 billones en 2030.
“Esto demuestra que la
medida de emergencia nunca tuvo la finalidad de conjurar la grave perturbación
del orden público que se está viviendo en el Catatumbo, sino un hambre de
recaudo para tapar la crisis fiscal del país. Llama la atención que, salvo pequeños
detalles, la norma recoge la versión del decreto de excepción que ha generado
debates interpretativos, incluso analizados por la Dirección de Impuestos y
Aduanas Nacionales (DIAN), que no son superados en esta propuesta”, enfatizó.
De esta manera, se busca
que el gravamen transitorio que se aplicó por la conmoción sea permanente, con
un tributo de 1 % sobre la primera venta o comercialización al exterior de
petróleo y carbón.
¿Cómo sería el recaudo del
impuesto de la tributaria?
Tanto las personas
naturales como jurídicas que exporten tramitarán el proceso con la DIAN. De
esta forma, sería la entidad tributaria la que impondría sanciones y
liquidación de impuestos.
La ponencia de la reforma
tributaria también incluye un tributo al carbono en energéticos, considerando
sus emisiones de gas de efecto invernadero. La tarifa sería de $42.609 para
2026 por tonelada de carbono equivalente; mientras que la actual es de $27.399.
No obstante, habría
gradualidad en el impuesto al carbón dentro de este rubro. Para este
energético, se aplicaría así:
2026: 40 % del valor de la
tarifa plena.
2027: 60 % del valor de la
tarifa plena.
2028: 80 % del valor de la
tarifa plena.
2029 y siguientes: tarifa
plena.
Los cambios en comparación
con el primer proyecto
Clara Inés Ramírez,
exsubdirectora de fiscalización internacional de la DIAN y docente
universitaria, señaló que el proyecto original incluía tres frentes: el primero
era más impuestos al petróleo, el gas y el carbón, un nuevo impuesto especial a
la extracción de estos energéticos y estímulos a las fuentes renovables.
La experta señaló que el
gas licuado de petróleo y el gas natural, excepto para el consumo en el sector
residencial y térmico, estarían también gravados con el impuesto.
“Con esta medida se espera
recibir en recaudo $617.000 millones en 2026 y $929.000 millones en 2030”,
expresó luego.
María Alejandra Buitrago,
abogada y socia de Capra Legal, dijo que se eliminó la propuesta de una
sobretasa de hasta 15 % a las sociedades que extraen carbón. Luego planteó que
el texto no trae ninguna modificación en este segmento. De esta forma, permanece
en hasta 10 %.
“Tampoco hay cambios en
las propuestas para modificar los beneficios tributarios para las actividades
de generación de energía a partir de fuentes no convencionales. Estas se
mantienen en los mismos términos”, explicó.
Incentivos a inversiones
en energías renovables
En contraste con todo lo
anterior, el Gobierno y los partidos del oficialismo pretenden dar alivios a
las energías renovables. En la ponencia se manifestó que quien haga inversiones
en este rubro o gestione eficientemente la energía podría expedir bonos de
transición energética que confieren deducir 50 % de la inversión realizada.
Sin embargo, para contar
con esto se requeriría una certificación de la Unidad de Planeación
Minero-Energética (UPME). A lo que se adicionó que el bono tendría una
usabilidad de 15 años contados a partir del año siguiente a la entrada en
operación de la inversión. A todo este panorama se añadió que los procesos para
fuentes renovables (eólica y solar) estarán exentos del IVA.
Ramírez afirmó que “se
cambia la “exclusión” por “exención” para equipos de inversión y reinversión en
generación con fuentes alternativas, garantizando derecho a devolución de
saldos a favor que se pudieran generar. Esta medida representa un sacrificio fiscal
de recaudo de $110.000 millones en 2026 y $140.000 millones en 2030, pero que
sería una acción coherente con la política de transición energética y deja en
las mismas condiciones a los bienes extranjeros y a los bienes nacionales”.
¿Qué dicen desde el
Congreso y el Gobierno?
La representante a la
Cámara y miembro de las comisiones económicas, Saray Robayo, manifestó que la
ley de financiamiento incluye medidas que afectan a los hogares colombianos,
como el aumento del impuesto al carbono. Para ella, esto se traducirá en un incremento
en los servicios públicos.
Argumentó que aumentaría
en 97 % el valor del impuesto al carbono para el gas, señalando que este
energético es consumido principalmente por la población de estratos 1 y 2.
Añadió que este impuesto, sumado al que se aplica al carbón, haría que en una
época de sequía aumente el recibo de la luz.
Enrique Cabrales, senador
y presidente de la Comisión Cuarta, manifestó que este proyecto tributario
grava ingresos sin reconocer costos para el sector energético, “afectando
exportaciones y castigando sectores agravados con sobretasas”.
Destacado: Petróleo y gas
harán parte de la canasta energética en 2050; gas de Venezuela no es viable
para Colombia a corto plazo
Pese a todas estas
declaraciones, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, ha dicho en múltiples
ocasiones que esta ley de financiamiento pretende cubrir un presupuesto que es
altamente inflexible, y que además busca generar incentivos para la transición
energética y aplicar la progresividad en las finanzas públicas, es decir, que
quienes tengan más, paguen más.
Fuente: Valora
Gobierno radica proyecto para que Colombia entre al
Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS
Esta entidad multilateral
creada por los países BRICS financia proyectos de infraestructura sostenible,
transición energética y desarrollo a gran escala.
El ministro de Hacienda,
Germán Ávila Plazas, radicó ante el Congreso de la República el proyecto de ley
con el que Colombia busca avanzar en su proceso de vinculación formal al Nuevo
Banco de Desarrollo (NBD).
Esta entidad multilateral creada por los países BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Bangladesh, Egipto y Uruguay) financia proyectos de infraestructura sostenible, transición energética y desarrollo a gran escala.
Con esta iniciativa, el
Gobierno Nacional pretende habilitar al país para convertirse en miembro pleno
del organismo, ampliar sus fuentes de financiamiento internacional y fortalecer
el portafolio de recursos disponibles para obras estratégicas en vivienda,
transporte, energía limpia y productividad.
Radicación del proyecto en
el Congreso
En una publicación en la
cuenta de X de la entidad, el ministro Ávila Plazas destacó que el Nuevo Banco
de Desarrollo representa una alternativa adicional dentro del ecosistema de
instituciones multilaterales con las que Colombia ya mantiene relaciones, como
el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), o el Banco de
Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
“Este nuevo banco de
desarrollo es una multilateral que, al igual que las otras con las cuales el
gobierno colombiano mantiene relaciones, moviliza recursos para atender
necesidades de inversión en el país”, señaló.
Para el jefe de cartera,
ingresar al NBD permitiría ampliar el espacio de trabajo financiero de
Colombia, diversificando las fuentes de crédito de largo plazo y abriendo la
puerta a nuevos esquemas de cooperación en proyectos de alto impacto social y
ambiental.
“Creemos que estos nuevos
escenarios de relación financiera con los mercados internacionales van a
fortalecer y generar posibilidades de desarrollo muy importantes para el país”,
afirmó.
“Estamos haciendo la
radicación para efectos de realizar esta participación en el Nuevo Banco de
Desarrollo que, por su carácter multilateral, requiere aprobación del Congreso
en la lógica de un tratado internacional que nos vincula con este nuevo escenario
financiero”, agregó Ávila Plazas.
El ministro estuvo
acompañado por el canciller encargado, el secretario general del Senado y el
viceministro de Hacienda, quienes respaldaron la importancia del proyecto.
¿Qué es el Nuevo Banco de
Desarrollo (NBD)?
El NBD fue creado en 2015
por los países BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y posteriormente
abrió la puerta a nuevos miembros como Bangladesh, Egipto y Uruguay. Su misión
es financiar proyectos de infraestructura y desarrollo sostenible en economías
emergentes, con un enfoque en resiliencia climática, energía limpia,
conectividad digital y movilidad sostenible.
El banco ha aprobado más
de US$32.000 millones en créditos desde su fundación y se ha consolidado como
un actor relevante en la arquitectura financiera global, especialmente para
países que buscan opciones adicionales a las multilaterales tradicionales.
La eventual entrada de
Colombia podría permitir el acceso a recursos competitivos para proyectos
públicos y privados en áreas como energías renovables, infraestructura vial,
fortalecimiento de redes eléctricas y sistemas de transporte sostenible.
Fuente: Valora
Dólar en Colombia vuelve a subir pese a la debilidad de
la divisa global; deuda pública apenas varió
La cotización abrió en
$3.785 y experimentó una volatilidad notable, moviéndose entre un mínimo de
$3.775 y un máximo de $3.826.
La divisa norteamericana
concluyó la jornada de este martes con un repunte en el mercado local, aunque
el índice que mide su fuerza global muestra una tendencia contraria. El precio
de cierre del dólar se estableció en $3.811,92, un incremento frente al día
anterior ($3.800,50).
La cotización abrió en
$3.785 y experimentó una volatilidad notable, moviéndose entre un mínimo de
$3.775 y un máximo de $3.826. Este comportamiento local de alza se produjo a
pesar de que el DXY del dólar retrocedió a 99,69 puntos (-0,45 %).
El DXY empieza a mostrar
debilidad, presionado por los comentarios moderados de varios miembros de la
Reserva Federal que sugieren la posibilidad de una continuación bajista en las
tasas si los próximos datos confirman un escenario inflacionario más favorable,
explicó Paula Chaves, analista de mercados de HFM.
La probabilidad de un
recorte de tasas en diciembre ya supera el 80 %, muy por encima del 42 %
observado hace una semana. La atención del mercado se dirige ahora al dato más
importante del mes: el Core PCE (Gasto en Consumo Personal subyacente), que se
publicará mañana.
Según Chaves, desde la
óptica técnica, la zona de $3.820 sigue siendo la resistencia clave para el
dólar en Colombia. Un quiebre sólido por encima de este nivel podría marcar el
inicio de una reversión alcista, siempre que ingresen los flujos derivados de
las operaciones de financiamiento del Gobierno, que continúan siendo
determinantes para la dirección del peso.
Petróleo y contexto global
Los precios del crudo
retroceden, debido al mayor optimismo sobre el posible acuerdo de paz entre
Rusia y Ucrania. Dicho escenario podría facilitar el retorno de petróleo ruso
al mercado y acentuar el riesgo de exceso de oferta. El barril WTI se cotizó en
US$57,74 (-2,00 %) y el Brent en US$61,60 (-1,79 %).
En Estados Unidos, las
ventas minoristas crecieron solo 0,2 % en septiembre, dando cuenta de una
desaceleración después de varios meses de gasto sólido. Por otro lado, los
precios al productor subieron 0,3 %, tras la caída vista en agosto. Esta
tendencia se atribuye a los mayores costos en energía y alimentos.
En Colombia, las
comisiones conjuntas económicas de Senado y Cámara inician este martes el
debate de la reforma tributaria con tres ponencias sobre la mesa: la del
Gobierno, que espera recaudar $16,3 billones con impuestos nuevos o más altos,
y dos de oposición que solicitan archivar el proyecto de ley de financiamiento.
Finalmente, la deuda
pública (TES) en Colombia cerró mercados con una valorización del 0,01 %, que
equivale al promedio ponderado de todas las referencias de títulos de tesorería
que integran el ETF de Global X, que se negocia en la Bolsa de Valores de Colombia.
Fuente: Valora
Fiscalía pedirá imputar cargos a Ricardo Bonilla,
exministro de Hacienda, por el caso UNGRD
Bonilla se convierte en el
funcionario de más alto nivel del gobierno Petro involucrado en el caso de la
UNGRD.
La Fiscalía General dio un
giro determinante en el proceso por el escándalo de corrupción en la Unidad
Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). La propia fiscal
general, Luz Adriana Camargo, confirmó que el ente acusador solicitará imputar
cargos al exministro de Hacienda Ricardo Bonilla, uno de los funcionarios más
cercanos al Gobierno Petro, por presuntas irregularidades vinculadas a ese
entramado.
Según indicó Camargo, la
solicitud formal será radicada este miércoles 26 de noviembre, como está
previsto, y estará a cargo de la fiscal María Cristina Patiño, quien lidera el
expediente que ha salpicado a exdirectivos de la entidad, excongresistas y contratistas.
Bonilla ha sido mencionado
en múltiples declaraciones de personas involucradas en el caso, quienes lo
señalan de haber intervenido en la destinación de recursos a través de
contratos suscritos en distintas regiones del país, presuntamente impulsados
por congresistas.
Incluso, María Alejandra
Benavides, exasesora del propio Bonilla, lo acusó de tener conocimiento de las
gestiones de congresistas para direccionar recursos públicos hacia proyectos
específicos.
En varias ocasiones, el exministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, ha respondido a las acusaciones que lo vinculan con el escándalo.
En noviembre de 2024,
aseguró no cometió ningún delito, aunque admitió que pudo haber cometido
errores. “Puedo cometer errores, pero no delitos”.
Bonilla ha sido mencionado
en las investigaciones que advierten sobre una supuesta operación para comprar
votos de congresistas con el fin de garantizar la aprobación de créditos
internacionales. Según las pesquisas, desde el Ministerio de Hacienda se habrían
direccionado contratos por $92.000 millones hacia tres municipios (Cotorra,
Saravena y Carmen de Bolívar) como parte de esa estrategia.
Las acusaciones han sido
respaldadas por exfuncionarios de la UNGRD, Olmedo López y Sneyder Pinilla,
ambos condenados.
Además, Luis Carlos Reyes,
exministro de Comercio, dejó al descubierto una serie de tensiones internas en
el Gobierno, en las que también se ha visto involucrado Bonilla.
Reyes, quien también fue
director de la DIAN, acusó al exministro de Hacienda de obstaculizar su labor y
emprender una campaña de desprestigio contra los resultados tributarios de la
entidad en 2023 y 2024.
“El recaudo de 2024 fue el
segundo más alto de la historia. Pero, al no alcanzar metas poco realistas
fijadas por el Ministerio de Hacienda, se utilizó ese resultado para
desacreditar nuestra gestión”, señaló Reyes. Según él, Bonilla priorizó su
salida de la DIAN por encima del cumplimiento de las metas fiscales.
Uno de los movimientos más
controvertidos que menciona Reyes fue el aval de Bonilla a una propuesta de
varios congresistas para trasladar $200.000 millones de la DIAN a la UNGRD
dentro de la adición presupuestal de 2023. Esta operación coincidió con el periodo
en que la UNGRD quedó en el centro de uno de los mayores escándalos de
corrupción.
Fuente: Valora
Crece posibilidad de que el BanRep en Colombia suba
tasas en diciembre
Según el Banco de Bogotá,
hay una probabilidad del 50 % de que la Junta Directiva opte por subir las
tasas de interés en la sesión de diciembre.
En las últimas semanas, la
advertencia de varios codirectores del Banco de la República sobre la
posibilidad de que sea necesario subir las tasas de interés ha ganado fuerza al
punto que una de las oficinas de investigaciones económicas ajustó sus proyecciones
al alza.
El director de
Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, Camilo Pérez, reveló este
martes durante la presentación de tendencias financieras para 2026 que hay una
probabilidad del 50 % de que la Junta Directiva opte por subir las tasas de
interés en la sesión del viernes 19 de diciembre en 25 puntos básicos (pb), lo
que implicaría devolverla al 9,50 % de finales de 2024.
De no ocurrir el próximo
mes, estiman con alta probabilidad que el ajuste al alza tendría lugar en enero
de 2026. De hecho, proyectan que esta decisión se replicará en los meses
consecutivos (marzo y abril), buscando controlar las expectativas de inflación
previo a las elecciones, que estarían empujadas por un incremento del salario
mínimo de dos dígitos.
«Lo que estamos esperando
hoy en día realmente es que empiecen a aumentar las tasas de interés del banco
central tan pronto como en enero y estamos esperando tres aumentos
consecutivos, enero, marzo y abril, justo para evitar llegar a las elecciones
con ese ruido adicional. Pero, incluso, existe cierta probabilidad de que ese
ajuste se dé tan pronto como en el mes de diciembre, porque como va a haber un
aumento salarial elevado y hay un comportamiento desfavorable de la inflación y
sus expectativas», detalló el experto, al tiempo que dijo que se irían
graduando «poco a poco y con precisión» los ajustes que se requieren.
Esta nueva postura rompe con el consenso que, hasta hace poco, esperaba recortes de tasas en la segunda mitad del año 2026.
La tasa de intervención se
ha mantenido inalterada por cuatro sesiones consecutivas desde abril de este
año, por lo que actualmente es del 9,25 %.
De acuerdo con Camilo
Pérez, lo que está ocurriendo con la inflación «cambia toda la película en
tasas de interés», pues el indicador ha sido persistente, sobre todo en las
variaciones de los precios de los servicios, que son más o menos la mitad de la
canasta de consumo. La entidad financiera estima que en diciembre de 2025, el
IPC cambiaría un 5,3 % respecto al año anterior y en 2026 cerraría en 4,4 %, lo
que significa que se completarían seis años por fuera de la meta del banco
central (3 %).
El vocero advirtió que la
inflación seguiría siendo un problema en 2026 si el Gobierno opta por un
aumento del salario mínimo de dos dígitos, pues por cada punto adicional en el
incremento, la inflación del siguiente año sería entre 10 y 20 puntos básicos
más alta a la estimada inicialmente. El Banco de Bogotá se ha inclinado por un
ajuste del 12,4 % para llegar a una cifra redonda de $1,8 millones mensuales,
con un rango de opciones entre 10 % y 12 %. De ser así, Colombia tendría para
2026 el mayor ajuste a la remuneración básica en 45 años de historia.
Indicadores que parecen
buenos, pero ocultan problemas
De acuerdo con los
cálculos del Banco de Bogotá, la economía está creciendo «relativamente bien».
En el tercer trimestre, el PIB se expandió un 3,6 %, el mejor dato desde la
pandemia. Este crecimiento, según Camilo Pérez, es «mucho más fuerte de lo que
se ve en la superficie» y está impulsado principalmente por la demanda interna,
con el consumo de los hogares aportando tres puntos y el gasto público más de
dos puntos al total.
En consecuencia, la
entidad financiera revisó ligeramente al alza la proyección de crecimiento para
2025 de 2,7 % a 2,8 %. Sin embargo, el director de Investigaciones Económicas
advirtió la tendencia a futuro podría ser insostenible, ya que el crecimiento
potencial de Colombia se estima bajo (entre 2,5 % y 3 %) debido a los bajos
niveles de inversión.
En la presentación también
se destacó que el mercado laboral se mantiene favorable, con el desempleo a la
baja y cerca de mínimos históricos. Esto se debe en parte a que los servicios,
un sector intensivo en mano de obra, están creciendo más que otros sectores
tradicionales.
En contraste, la tendencia
de la inversión ha sido desfavorable y está perdiendo participación en la
economía, ubicándose alrededor del 17 % del PIB. En el caso de las empresas
está limitada, su capitalización se limita a lo necesario para operar y satisfacer
la actual demanda de los hogares, según Pérez, quien atribuyó esta dinámica a
la incertidumbre y las decisiones de política pública, especialmente en
infraestructura y sectores como el minero y petrolero.
Algo similar ocurre en el
panorama fiscal. Según el Banco de Bogotá, a pesar del bajo recaudo tributario,
es probable que el gobierno cumpla o supere su meta de déficit fiscal para este
año (presupuestado originalmente en 7,1 % del PIB). No obstante, la composición
del déficit no será satisfactoria, ya que el espacio generado por la reducción
del pago de intereses (gracias a factores como una menor tasa de cambio y una
mejor gestión de deuda) se está utilizando para mayor gasto público.
Adicionalmente, el
gobierno se ha endeudado localmente como nunca antes en la historia. La emisión
de títulos de corto plazo (TCO) está presionando al alza las tasas de interés
de corto plazo. De hecho, se registra un récord histórico de casi $100 billones
de deuda adicional mediante pagarés con entidades públicas
Pérez destacó que a
diferencia de otras economías latinoamericanas que corrigieron su gasto
pospandemia, Colombia no ha logrado contenerlo.
Fuente: Valora
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