lunes, 24 de noviembre de 2025

Noviembre 24 de 2025

Colombia completa un año sin nuevo sistema de 4×1.000 y no hay expectativa de cuándo se implementaría

¿Qué pasó con los cambios del 4x1.000 en Colombia, que debían haber quedado listos desde diciembre del año pasado?

En diálogo con Valora Analitik, Alejandro Vera, vicepresidente técnico de Asobancaria, confirmó que los bancos ya están listos para implementar los cambios del 4x.1000, pero aún se está avanzando en la definición jurídica del nuevo sistema.

“Se sigue trabajando en la definición jurídica del sistema. La ley exige que haya un solo esquema y que todas las entidades que recaudan el gravamen estén conectadas. Los bancos ya están listos, pero otras entidades aún no. Están revisando cómo resolverlo para definir cuándo entra en funcionamiento”, explicó.

Vale recordar que el cambio más importante consiste en eliminar la necesidad de “marcar” una sola cuenta exenta y permitir que todas las cuentas de un mismo usuario estén cubiertas hasta un límite conjunto de movimientos.

Esto quiere decir que si tiene una o más cuentas en distintas entidades y los movimientos mensuales no superan las 350 UVT ($17,4 millones para 2025), no se cobrará el gravamen.

Para que esto funcione, todas las entidades financieras —incluidas cooperativas, fintech y otros recaudadores— deben conectarse a un sistema unificado que consolide la información en tiempo real.

Crecimiento moderado, inflación persistente y debate por el salario mínimo

De otro lado, en diálogo con Valora Analitik durante el 23° Congreso de Riesgos de Asobancaria, el dirigente gremial también se refirió a diversos temas con los que cerrará Colombia en este 2025 y anticipó los principales desafíos para 2026.

Vera explicó que Colombia avanza en un escenario “mixto”, donde el consumo sostiene la actividad económica mientras la inversión continúa débil y la inflación sigue presionando las decisiones del Banco de la República. Señaló que la inflación cerrará el año entre 5,2 % y 5,4 % debido al incremento de la demanda interna y del gasto público. “Bajo este escenario, las tasas del Banco de la República permanecerían en 9,25 %, al menos hasta enero de 2026, e incluso algunos analistas proyectan posibles aumentos”, agregó.

“Para 2025, Asobancaria prevé un crecimiento entre 2,8 % y 3 %, un resultado que considera aceptable, pero sustentado principalmente en el consumo público y privado, y no en la formación de capital, lo que limita la fortaleza de la recuperación”.

Para 2026, Vera anticipa un año “relativamente bueno”, con un crecimiento estimado del 3,4 % y una inflación que comenzaría a acercarse al rango meta del Banco Central, alrededor del 4 %. “La velocidad con la que ceda la inflación será determinante para definir si la tasa de interés sube o se mantiene estable”.

Sobre los movimientos empresariales en el sector financiero, el directivo aseguró que el sistema se mantiene saludable y cumpliendo con la regulación; en el caso de la operación entre Davivienda y Scotiabank Colpatria, explicó que las entidades avanzan en los procesos de aprobación ante las superintendencias de Colombia y Centroamérica.

En el mercado laboral, el directivo anticipa que la tasa de desempleo se mantendrá cerca del 8 %, con un factor que preocupa: el aumento de la población inactiva. “Cada vez más personas están saliendo del mercado formal y obteniendo ingresos por vías alternativas —como remesas o actividades informales—, una dinámica que distorsiona la lectura tradicional del desempleo”.

Sobre la negociación del salario mínimo, advirtió que el Gobierno ya puso sobre la mesa aumentos entre el 11 % y el 12 %, mientras Asobancaria insiste en el criterio técnico: inflación más productividad, lo que daría un ajuste cercano al 6,5 %.

Cabe mencionar que las conversaciones formales comenzaron el 21 de noviembre en el Ministerio de Trabajo. 

Finalmente, reiteró la importancia de impulsar la rebancarización para reincorporar al sistema formal a quienes quedaron marcados negativamente en las centrales de riesgo, mediante productos flexibles, acompañamiento y un monitoreo estricto que permita construir una política pública de recapitalización orientada a que estas personas regresen al sistema financiero.

Fuente: Valora

Gasto del gobierno Petro está disparado y ya preocupa por impacto en la inflación

El riesgo es que este incremento en el gasto público puede contribuir a que la inflación, que llegó al 5,51 % en octubre, siga subiendo.

La economía colombiana viene mostrando un repunte significativo conforme se acerca el fin de año, sin embargo, el origen de este dinamismo ha encendido las alarmas sobre la responsabilidad fiscal del Gobierno y sus consecuencias.

Las cifras oficiales dan cuenta de que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del tercer trimestre del año (3,6 %) se vio impulsado por un alto gasto público (+14,2 %) que el Gobierno se puede permitir gracias a los recursos que le ha dejado estrategia de manejo de deuda del Ministerio de Hacienda.

Específicamente, las operaciones de manejo de deuda de la Dirección de Crédito Público le han permitido al Gobierno generar ahorros importantes en el pago de intereses, liberando recursos que bien pudieron contribuir a la regulación de las finanzas, pero en lugar de hacerlo se están gastando a manos llenas.

Según las estadísticas del DANE, la rama de actividad económica que más aportó al crecimiento fue la de administración pública y defensa, que incluye también educación y actividades de la salud humana. Este renglón se expandió a un ritmo del 8 % y aportó 1,8 puntos porcentuales al total (3,6 %).

La directora del DANE, Piedad Urdinola, detalló que el mayor aporte lo pusieron los planes de seguridad social de afiliación obligatoria, jalonada por el aumento del pie de fuerza tanto en la policía como en las fuerzas militares, la provisión de primas para ellos y la reactivación de actividades de la Registraduría.

Además, se observó el efecto de los reajustes salariales que, a diferencia del año pasado, se realizaron de manera rezagada en varias ramas, incluyendo la judicial.

Los indicadores que dan cuenta del repunte del gasto

Otro indicador que permite llegar a la misma conclusión proviene de las cifras del balance del Gobierno Nacional Central. Según el informe del MinHacienda, el gasto a septiembre fue del 18,4 % del PIB y se ubicó 1,2 puntos porcentuales (pp) por encima del visto para la misma fecha en 2024 (17,2 % del PIB).

De hecho, el gasto primario (que excluye del cálculo el pago de intereses de deuda) ascendió al 14,9 % del PIB a septiembre, siendo 0,9 pp superior al dato del año anterior y 1,6 pp del PIB más alto que el promedio de 2021-2024, de acuerdo con el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana.

En consecuencia, la ejecución del presupuesto de este año se aceleró. En los primeros siete meses esta se mantuvo por debajo de la del año anterior, pero desde agosto se viene ubicando por encima de la del año anterior, debido a la mayor disponibilidad de recursos.

A octubre de 2025, las obligaciones a alcanzaron el 67,2 %, siendo 4,2 pp superiores a las de 2024. Además, la ejecución de compromisos sin deuda alcanzó el 76 %, un 7,2 % más que 12 meses atrás.

Estas cifras contrastan con las señales de responsabilidad fiscal que el mercado le ha venido pidiendo al Gobierno. Con excepción de los $12 billones que se aplazaron a finales de 2024, no se han hecho más ajustes.

Esta expansión fiscal es considerada procíclica, es decir, se acelera en un momento en que la economía ya estaba creciendo. Los expertos señalan que debería propenderse por una política contracíclica (expandir en crisis y contraer en momentos moderados), algo que no se está viendo del lado fiscal.

¿Qué hizo el Gobierno para alcanzar un ahorro?

Las operaciones de manejo de deuda han sido exitosas, de acuerdo con los analistas, pues han permitido una corrección a la baja de la estimación del gasto en intereses para este año en $26,2 billones (1,4 % del PIB).

Un informe del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) detalló que en siete canjes de deuda realizados hasta octubre el Gobierno ha logrado reducido el saldo de la deuda en cerca de $21,6 billones, además, calcula un efecto fiscal de $23,8 billones.

Del mismo modo, el financiamiento a través de Títulos de Tesorería de Corto Plazo (TCO) se ha mantenido elevado. En septiembre de 2025, representó el 20,6 % de la financiación interna total, superando por casi $50 billones el promedio del 10,7 % de los últimos cuatro años.

A pesar de estas cifras, el balance fiscal se ha deteriorado. El déficit fiscal llegó al –5,4 % del PIB a septiembre de 2025, la cifra más alta con corte al noveno mes del año desde la pandemia y superior en 1,3 pp a la del mismo periodo en 2024 (-4,1% del PIB).

Aunque el CARF prevé que el indicador se ubique este año en -6,7% del PIB y por debajo del cálculo del Gobierno (-7,1 %) gracias a las operaciones de manejo de deuda, estas cifras siguen siendo consideradas altas para Colombia, lo que, según David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente, evidencia que la situación fiscal no ha mejorado de fondo: “tal vez que el indicador esté un poquito más estrecho, lo cual es una noticia positiva, por lo menos para la foto”.

Así mismo, el déficit primario (que excluye el efecto del ahorro alcanzado porque no incluye deuda) fue de 1,9 % del PIB a septiembre y las proyecciones del CARF para el cierre de 2025 indican que podría ascender al 3,4 % del PIB, lo que lo ubicaría por encima de la meta del Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP).

La tormenta inflacionaria

El riesgo es que este incremento en el gasto público puede contribuir a que la inflación, que llegó al 5,51 % en octubre, siga subiendo. Esto se debe a que más dinero circulando en la economía empuja la demanda de bienes y servicios por parte de las personas y las empresas por encima de la capacidad que tiene el país de atender esas necesidades.

El problema del gasto gubernamental se agrava al combinarse con el comportamiento del consumo de los hogares, que se ha mantenido en niveles muy altos desde la pandemia y ha continuado creciendo a un ritmo no menor (superó el 4 % en el tercer trimestre de 2025).

La codirectora del Banco de la República, Bibiana Taboada, advirtió que la combinación de un consumo privado dinámico y un consumo público acelerado está generando un impulso mayor a la demanda. Esto ocurre en un contexto donde la inflación permanece por encima de la meta (3 %), lo que inevitablemente lleva a presiones inflacionarias.

También explicó que, con una política fiscal expansiva, producto de la decisión del Gobierno de gastar más, en medio de un momento de expansión económica donde la demanda de los hogares que cuentan hoy con mayores recursos presiona la capacidad de producción de las empresas, alguien debe asumir el ajuste.

La vocera se refiere al alcance del Banco de la República vía política monetaria, es decir, a la posibilidad de que la tasa de interés se mantenga en el nivel actual (9,25 %) para controlar el impulso inflacionario en un momento en el que Gobierno presiona justo para lograr lo contrario, que los intereses se relajen.

Fuente: Valora

Recaudo tributario de la DIAN estaría $8,3 billones por debajo de la meta este año

En septiembre, el recaudo neto fue $6,7 billones inferior a la meta de la DIAN y $542.000 millones menor a la proyección mensualizada del CARF.

El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) estima que en el último trimestre de 2025 la DIAN recaudarán $61,8 billones en impuestos, de manera que no se cumpliría la meta del Gobierno para todo el año, que es de $272 billones, por cuenta de un faltante de $8,3 billones.

En su informe de seguimiento fiscal, el organismo recordó que el recaudo bruto acumulado a septiembre fue de $228,8 billones, 11 % por encima del recaudo del mismo periodo en 2024. En términos brutos estos ingresos llegaron a $210,2 billones, un 9,3 % más que el año anterior, pero todavía inferiores en un 14,9 % para cumplir la meta anual del Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP).

Solo en septiembre, el recaudo neto fue $6,7 billones inferior al registro consistente con la meta DIAN actualizada en el MFMP y $542.000 millones menor a la proyección mensualizada del CARF.

La entidad también destacó que el recaudo con papeles y devoluciones en efectivo ($18,7 billones) es a la fecha $5,6 billones superior al promedioobservado de los últimos cuatro años ($13,1 billones), en términos constantes. Incluso frente al acumulado a septiembre de 2024 es $4,3 billones superior.

El informe del CARF advierte que, a septiembre de 2025, el gasto primario y total acumulado del Gobierno Nacional Central fue de 14,9 % y 18,4 % del PIB, respectivamente, lo que significa que fue superior en 0,9 puntos porcentuales y 1,2 pp del PIB al dato de 2024.

Así, el déficit primario para el noveno mes del año fue del 1,9 % del PIB, 0,1 pp menos negativo que el dato de agosto, mientras que el déficit total fue 5,4 % del PIB, similar a la cifra del mes anterior. La proyección es que el primero termine el año en 3,4 % del PIBy el segundo en 6,7 % del PIB. Vale la pena recordar que la meta de déficit primario del Gobierno para 2025 es 2,4 % y la de déficit total es de 7,1 % del PIB.

Su estimación, a partir de la ejecución a septiembre y el comportamiento presupuestal de los últimos dos años, sugiere que el gasto primario de 2025 ascendería a $362,2 billones (20 % del PIB), de los cuales $309,1 billones serían de funcionamiento y $53,1 billones de inversión.

Finalmente, el CARF advirtió que el gasto en intereses para el periodo de referencia equivale al 30,5 % del recaudo tributario neto, lo que significa que se ubicó por encima del 28,6 % de septiembre de 2024).

Aun así, la estimación del gasto de intereses de 2025 se corrigió a la baja en 1,4 pp del PIB para 2025 como consecuencia de las operaciones de manejo de deuda (OMD) implementadas a la fecha.

“El elevado uso de ingresos corrientes para el pago de obligaciones financieras resta espacio para el gasto social y productivo, y afecta la dinámica de la deuda”, concluyó el comité.

Fuente: Valora

Definen el calendario de negociación del salario mínimo en Colombia para 2026

El próximo 5 de diciembre el DANE revelará el dato de inflación, una cifra clave para la discusión.

La discusión del aumento del salario mínimo en Colombia para 2026 arrancará de lleno el 1 de diciembre, así quedó definido en el calendario de la Comisión de Concertación de Políticas Salariales.

El ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, presidió la primera sesión con la participación de representantes de las entidades del Gobierno Nacional, centrales obreras y gremios.

La agenda abordada incluyó: la definición del calendario para iniciar esta discusión y la socialización del estudio ´Fijación de salarios para ingresos vitales´, por parte de la Organización Internacional del Trabajo, OIT.  

El ministro Sanguino, aclaró que, aunque hoy se conoció la publicación que integra el concepto de salario vital, que reveló la OIT, con un planteamiento aspiracional de un aproximado de $3 millones para una familia integrada por 4 personas e incluyendo variables de sustento vital, será una cifra que puede ser referencia para el estudio de las variables macroeconómicas para definir el salario mínimo 2026.

Calendario para definir salario mínimo de Colombia 2026

Dentro de lo concertado en la primera reunión está el encuentro de la subcomisión de productividad el próximo viernes 28 de noviembre, donde el DANE presentará el informe: “Productividad Total de los Factores” y el 1 de diciembre se instalará oficialmente la mesa de concertación.

Entre las fechas clave están:

El próximo 5 de diciembre el DANE revelará el dato de inflación, una cifra clave que mostrará qué tan fuerte sigue la presión sobre el costo de vida en el país.

El 9 de diciembre el Banco de la República hará una presentación sobre la situación macroeconómica y se hará la primera presentación de propuestas.

El 15 de diciembre vencerá el primer plazo de definición. Posteriormente, todos los días habrá jornadas de concertación y finalmente el 30 de diciembre se expedirá el decreto del salario.

Fuente: Valora

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