Déficit fiscal creció en Colombia a septiembre: supera por $27 billones la cifra del año pasado
Aunque la cifra representa un nivel inferior al máximo histórico registrado durante la pandemia, muestra un aumento en la brecha fiscal frente a 2024.
El déficit fiscal de Colombia se situó en el -5,4 % del Producto Interno Bruto (PIB) para el periodo acumulado de enero a septiembre de 2025, lo que equivale a $98,4 billones.
Si bien esta cifra representa un nivel inferior al máximo histórico registrado durante el año de la pandemia (-6,9 % del PIB en 2020), por segundo mes consecutivo, sí muestra un aumento en la brecha fiscal de 0,5 puntos porcentuales (pp) en comparación con el mismo lapso en 2024, cuando fue del -4,9 % del PIB ($70,7 billones).
En los primeros siete meses del año, el indicador acumulado superó cada mes los registros de 2020 y 2021, los cuales fueron particularmente altos por el incremento en el gasto el Gobierno para atender la crisis generada por el Covid-19.
La diferencia total entre ingresos y gastos del Gobierno Nacional Central (GNC) con corte al noveno mes del año confirma que la senda de ajuste fiscal es lenta y deja ver que el país se enfrenta a crecientes presiones en el gasto.
El incremento en el déficit se explica por una dinámica en la que los gastos crecen a un ritmo mayor que los ingresos, dificultando el cumplimiento de las metas fiscales para el cierre del año, que le apuntan a un -7,1 % del PIB, de acuerdo con el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP).
El gasto del Gobierno en el periodo enero-septiembre de 2025 alcanzó el 18,4 % del PIB ($334,7 billones), mientras que los ingresos se ubicaron en el 13 % del PIB ($236,2 billones).
Un déficit fiscal que se va moderando
Al examinar únicamente el comportamiento de septiembre de 2025, el déficit fiscal mostró una cifra menor que la registrada en 2024, señalando una contención en las cuentas del mes, pues se ubicó en el -0,04 % del PIB, lo que representa $898.478 millones, cuando un año atrás había sido del -0,1 % del PIB ($1,9 billones).
Según el documento del MinHacienda, para el periodo de referencia el Gobierno registró ingresos totales por $29,9 billones, mientras que los gastos superaron los $30,8 billones. En ambos casos frente al PIB la cifra equivale al 1,7 %.
Fuente:
Valora
Dólar en Colombia revierte la tendencia y
cierra a la baja; deuda pública se desvalorizó
La moneda se movió en un amplio rango, alcanzando un máximo de $3.774,50 y un mínimo de $3.717.
La divisa estadounidense finaliza la jornada con una desvalorización frente al peso colombiano. El dólar cerró a $3.722, mostrando un retroceso significativo si se compara con su precio de apertura de $3.761.
La moneda se movió en un amplio rango, alcanzando un máximo de $3.774,50 y un mínimo de $3.717. A pesar de haber iniciado el día con una tendencia alcista, el tipo de cambio culminó a un nivel inferior al cierre del viernes anterior, que fue de $3.757,80.
El peso colombiano logró fortalecerse a lo largo del día, con el precio de cierre ubicándose por debajo de un nivel técnico anticipado. Alejandro Guerrero, asociado de divisas en Credicorp Capital, destacó que el dólar superó a la baja la zona de $3.730, un nivel que el mercado monitoreaba de cerca. A nivel internacional, el índice DXY se muestra relativamente estable, operando por encima de los 99 punto. Las principales monedas de la región experimentan una marginal depreciación, perdiendo cerca de un 0,10 % durante el día.
Por su parte, Acciones & Valores indicó que el impulso del peso colombiano disminuiría ante la percepción creciente del inminente agotamiento de la ola de monetizaciones del Gobierno. Esta estrategia de venta de divisas había generado un exceso temporal de oferta que fortaleció la moneda las semanas previas. La firma anticipa que este contexto conducirá a una mayor estabilidad en el rango de negociación para los próximos días, con un margen de apreciación más limitado que el observado anteriormente.
Petróleo
revierte la tendencia y cierra con ganancias
Los precios del crudo, que comenzaron la sesión con caídas debido a la reanudación de la actividad en un centro de exportación de Rusia tras un ataque, revirtieron su tendencia a lo largo del día y cerraron con ganancias.
El WTI (referencia de EE. UU.) se aprecia un 1,05 %, situándose en US$60,49 por barril y el Brent (referencia en Europa) sube un 0,75 %, cotizando a US$64,68 por barril.
La jornada estuvo marcada por la revelación de un dato económico clave en Colombia, que superó las expectativas del mercado.
El DANE comunicó que la economía colombiana creció un 3,6 % en el tercer trimestre de 2025 respecto al año anterior. Esta cifra se consolida como la variación trimestral más alta en lo que transcurre del año (frente al 2,6 % en el primer trimestre y el 2,1 % del segundo trimestre). Además, el resultado superó las proyecciones del mercado, que se acercaban al 3 %.
Finalmente, la deuda pública (TES) en Colombia cerró mercados con una desvalorización del 0,20 %, que equivale al promedio ponderado de todas las referencias de títulos de tesorería que integran el ETF de Global X, que se negocia en la Bolsa de Valores de Colombia.
Fuente: Valora
Atención | PIB de Colombia creció 3,6 %
en el tercer trimestre, superando las expectativas del mercado
Se trata de la cifra trimestral más alta en lo corrido del año, pues entre enero y marzo la variación fue del 2,6 % y entre abril y junio del 2,1 %.
La economía colombiana creció un 3,6 % en el tercer trimestre de 2025 respecto al año anterior, de acuerdo con los datos revelados por el DANE.
Se trata de la cifra trimestral más alta en este año, pues entre enero y marzo la variación fue del 2,6 % y entre abril y junio del 2,1 %. De hecho, el resultado estuvo por encima de las expectativas del mercado, que tenía proyecciones alrededor del 3 %.
De hecho, no se veía un dato similar desde el tercer trimestre de 2022 (7,5 %), en medio de la recuperación de la actividad productiva pospandemia.
La directora del DANE, Piedad Urdinola, destacó que tanto en la comparación anual (2024 vs 2025) como en la trimestral (abril-junio vs julio-septiembre) se evidencian sendas de crecimiento.
En el tercer trimestre de este año, destacaron por su aporte las actividades de administración pública y defensa, junto con educación y salud, que contribuyeron con 1,3 puntos porcentuales (pp); este sector también lideró por una tasa de crecimiento del 8 %.
“Es la rama que estamos viendo más dinámica tanto en el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) de septiembre como en el PIB para el tercer trimestre, donde aporta algo menos de la mitad”, destacó Urdinola, al tiempo que contó que se atribuye a un aumento del pie de fuerza pública, visto en el incremento de los planes de seguridad social, y a mayores primas para Policía y Ejército. A esto se sumaría también el ajuste salarial rezagado de funcionarios públicos y la activación de la Registraduría que aumenta contrataciones previo a elecciones.
En segundo lugar, se ubicó el comercio, transporte, alojamiento y servicios de comida, con una variación del 5,6 % y una contribución de 1,2 pp. El mayor dinamismo, según Urdinola, se ve en el comercio al por mayor y al por menor (+8,6 %).
En
contraste, las actividades de construcción y explotación de minas y canteras
decrecieron un 1,5 % y un 5,7 %, respectivamente, en el acumulado de julio a
septiembre de este año respecto al anterior.
Finalmente, el DANE reveló que la demanda final interna creció un 5 %, producto de un crecimiento del 5,7 % en el gasto de consumo final, donde el Gobierno (+14,2 %) destacó más que los hogares (+4,2 %), contribuyendo así con 4,8 pp a la demanda. En contraste, la formación bruta de capital aumentó el 2,2 %, jalonada por la formación bruta de capital fijo (maquinaria y equipo, edificios, recursos biológicos, propiedad intelectual y vivienda), con 4,8 %.
Así, es posible calcular que en lo corrido de 2025, la economía se ha expandido un 2,8 % en comparación con el mismo periodo en 2024. Esta cifra ya supera estimaciones que le apuntaban a un PIB superior en un 2,6 % o un 2,8 % en todo el año.
Actividad
económica de septiembre fue la tercera más alta del año
Por su parte, el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) creció un 4 % en septiembre de 2025 respecto al mismo mes en 2024, según las estadísticas de la entidad. Se trata de la tercera cifra más alta del año, después de las reportadas en julio (4,6 %) y marzo (4,5 %).
Así mismo, para el año corrido la entidad reportó una variación del 2,8 %.
La directora del DANE señaló que todas las ramas de actividad tuvieron una variación positiva en el noveno mes del año, exceptuando explotación de minas y canteras (-4,1 %). El mayor aporte fue de administración pública y defensa (+1,1 pp) y la mayor variación la mostró actividades artísticas (9,2 %).
Vale la pena recordar que en agosto, el incremento del indicador había sido del 2 %, aunque se ajustó hasta el 2,4 %. Esto significa que la economía mejoró un 1,3 % de un mes al siguiente, de acuerdo con la serie ajustada por efecto estacional y calendario.
De hecho, el DANE dio a conocer las revisiones a la tasa de crecimiento anual del Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE), donde aparecen correcciones al alza en junio (pasó de 2,9 % a 3 %) y julio (del 4,4 % al 4,6 %).
Fuente: Valora
BanRep contesta al Gobierno: altas tasas
de interés en deuda pública no se deben a la política monetaria
El Banco de la República atribuyó el aumento de las tasas de interés de los bonos públicos (TES) al hecho de que invertir en Colombia es riesgoso.
El Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) estimó que este año, el Gobierno destinará el 4,7 % del PIB al pago de intereses de deuda. El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) ha señalado que este costo se ha venido incrementando y que la única manera de reducir estructuralmente la carga de intereses es a través de señales (y decisiones) de corrección del desbalance fiscal.
De los $525,9 billones del presupuesto del Gobierno para este año, $112,6 billones se deben destinar al pago de deuda, de los cuales ya se han pagado $79,9 billones a octubre. Más de la mitad de los recursos asignados a deuda en la apropiación de 2025 corresponden a intereses ($59,2 billones).
En una publicación de su blog, el Banco de la República negó que el aumento de las tasas de interés de los bonos públicos (TES), que se viene presentando desde comienzos de 2024, se deba a que la tasa de interés de intervención haya dejado de bajar y se mantenga en 9,25 % desde abril, sino que corresponde al hecho de que los inversionistas exigen una compensación adicional “para cubrir los riesgos asociados a la situación de las finanzas públicas”.
El banco central fue enfático en que la diferencia entre las tasas no obedece a la política monetaria, sino a la creciente percepción de riesgo soberano impulsada por el deterioro de las finanzas del Estado.
Mientras la autoridad monetaria inició un ciclo de recortes agresivos en su tasa de intervención desde finales de 2023, el cual actualmente está suspendido por el repunte de la inflación y otros factores, las tasas de interés de los Bonos de Tesorería (TES) a largo plazo, que reflejan el costo de endeudamiento del Gobierno, han seguido una tendencia opuesta, encareciendo la deuda pública.
La
paradoja del mercado
La Junta Directiva del Banrep recortó su tasa de política monetaria en aproximadamente cuatro puntos porcentuales desde comienzos de 2024, pasando de un pico de 13,25 % a 9,25 %. En condiciones normales, esta disminución debería trasladarse, al menos parcialmente, a las tasas de interés de los bonos públicos a distintos plazos.
Sin embargo, el informe destaca que la tasa de los bonos públicos a 10 años, una referencia clave, ha aumentado en cerca de dos puntos porcentuales durante el mismo periodo, un comportamiento «contrastante» que desafía la lógica de la política monetaria.
Para comprender esta dinámica, el Banrep descompone la tasa de interés de los bonos públicos en dos componentes esenciales:
En primer lugar, la tasa de interés libre de riesgo, asociada a la tasa de intervención del banco central (actual y esperada a futuro), la cual está directamente ligada a las expectativas de inflación. En segundo lugar, la compensación adicional o prima de riesgo que los inversionistas exigen por asumir el riesgo inherente a la deuda pública a largo plazo, el cual depende directamente de la solidez fiscal del Gobierno.
El análisis concluye que ni la tasa de intervención observada (que disminuyó) ni las expectativas de la tasa futura (que se mantuvieron relativamente estables) pueden explicar el alza.
«El aumento en la tasa de interés de los bonos públicos refleja entonces el componente de compensación por los riesgos que conlleva la deuda pública. En otras palabras, la compensación exigida por los inversionistas para cubrir el riesgo de la deuda ha aumentado en línea con el deterioro de las finanzas públicas que se recoge aquí a través del indicador de deuda del Gobierno/PIB,» señala la publicación.
El
indicador que preocupa a los inversionistas
A medida que la deuda pública y el déficit fiscal suben y alcanzan niveles percibidos como altos, los inversionistas entienden que las finanzas del Gobierno se deterioran. Esta percepción de mayor probabilidad de riesgo (incumplimiento o cambios inesperados en las condiciones) lleva a los compradores de TES a exigir una mayor rentabilidad para compensar la exposición.
En síntesis, la flexibilización de la política monetaria del Banco de la República ha sido neutralizada en el mercado de bonos por el factor fiscal. La principal implicación de este fenómeno es que, a pesar de los recortes de tasas del Banco de la República, el costo de endeudamiento a largo plazo del Gobierno se ha incrementado.
Esto ha llevado a los analistas a advertir que la política fiscal expansiva y el aumento de la deuda están enviando una señal de alarma a los mercados, contrarrestando el esfuerzo de la política monetaria por estimular la economía y poniendo de relieve la urgencia de medidas que fortalezcan la percepción de solidez fiscal en el mediano y largo plazo.
Fuente: Valora
Bancolombia, Davivienda y Banco de Bogotá, los bancos con más utilidades a septiembre
La Superintendencia Financiera de Colombia reveló que de 30 entidades, solo cinco reportaron pérdidas hasta el noveno mes del año
La Superintendencia Financiera reveló los resultados de las cifras del sistema financiero con corte a septiembre de este año. De 30 entidades, solo cinco reportaron pérdidas en materia de utilidades. De esta forma, Bancolombia, Banco Davivienda y Banco de Bogotá fueron las de mayor utilidad. Por otro lado, Banco Pichincha, Av Villas y Lulo Bank reportaron números negativos.
Bancolombia encabeza el listado con utilidades por $4,8 billones, seguido por Davivienda con $1,22 billones. También están el Banco de Bogotá y Citibank, con $1,023 billones y $508.205 millones, respectivamente. Entre las entidades con cifras positivas también está Banco Agrario ($477.089 millones); Banco de Occidente ($446.227 millones); Banco GNB Sudameris ($423.801 millones); y Bbva Colombia ($236.211 millones).
Solo cinco de 30 entidades tuvieron cifras negativas hasta el tercer trimestre del año. Entre ellas está Banco Pichincha, con una pérdida en utilidad de -$120.194 millones, seguido de AV Villas, con -$55.524 millones. Está también Lulo Bank (-$42.414 millones); Bancoomeva (-$23.699 millones); y Scotiabank Colpatria (-$2.152 millones).
Cifras
generales del sistema financiero
El reporte de la Superfinanciera hasta septiembre arrojó que los activos del sistema financiero, provenientes de propios y terceros, alcanzaron $3.479,2 billones, una variación nominal de 10,1% y real de 4,7%. De este valor, 46,8% del total, $1.626,7 billones fueron de entidades vigiladas; el restante corresponde a recursos de terceros, lo que incluye activos en custodia.
En cuanto a las utilidades del sistema, se ubicaron en $111,4 billones, lo que fue un monto superior al registrado en septiembre del año pasado. Entre enero y septiembre de 2024, las utilidades llegaron a $95,2 billones. También se conoció que los Establecimientos de Crédito, tuvieron utilidades por $11 billones, seguidos por las aseguradoras con $3,5 billones.
Las Instituciones Oficiales Especiales, alcanzaron utilidad a septiembre por $2,8 billones, mientras que las Administradoras de Fondos de Pensiones, AFP, reportaron $1,1 billones. Las sociedades fiduciarias alcanzaron $703,4 millones.
Por otro lado, las sociedades fiduciarias son el principal administrador de activos del sistema financiero, con $1.179,7 billones: alrededor de 63,7% de los recursos de terceros y 33,9% del total de los activos del sistema. "El sector fiduciario administró recursos de terceros, por $811,7 billones, con una variación mensual positiva de$10 billones", se lee en el reporte.
Fuente:
La Republica
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